REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
14 | 11 | 2019
   

Arca de No茅

El Derecho de r茅plica, un instrumento de protecci贸n de derechos fundamentales


Francisco J. Carmona Villag贸mez

En el Estado democr谩tico, el derecho de r茅plica es un instrumento para la defensa y protecci贸n jur铆dica cuando est谩 de por medio la dignidad de las personas frente a actos que vulneran la buena fama, el honor y reputaci贸n de las personas. Empero, en su ejercicio, pueden llegarse a contraponer dos derechos fundamentales, la propia dignidad de las personas y la libertad de expresi贸n, frente a lo cual, ante una evidente colisi贸n, muchos pa铆ses carecen de instrumentos legislativos y criterios judiciales que sean capaces de desentra帽ar, no s贸lo la naturaleza del acto mismo, sino la forma de ponderar los derechos en cuesti贸n.
De acuerdo con Ernesto Villanueva, el derecho de r茅plica es 鈥渓a prerrogativa que tiene toda persona para que se inserte su declaraci贸n cuando haya sido mencionada en una nota period铆stica, siempre que esa informaci贸n sea inexacta en su perjuicio o afecte su derecho al honor, a la vida privada o a la propia imagen鈥1. Por tanto, el ejercicio de este derecho le permite a las personas y a la propia sociedad que cuenten con mejores condiciones para tener una opini贸n p煤blica plural, m谩s respetuosa y profesional.
Jos茅 Woldenberg ha considerado que uno de los eslabones fuertes de la reforma constitucional de 2007 en materia electoral fue la introducci贸n del derecho de r茅plica en el art铆culo sexto de la Constituci贸n, (misma que posteriormente, en 2013 ser铆a complementada 2). Se帽ala que se trata de una garant铆a que intenta equilibrar la relaci贸n asim茅trica que se produce entre medios y audiencias, y puede llegar a convertirse en un instrumento fundamental para revertir el 鈥渃铆rculo perverso鈥 que hace de los medios 鈥渃riaturas impunes鈥 y de los ciudadanos entidades indefensas. Sin embargo, reconoce que a煤n es necesario reglamentar con precisi贸n esta disposici贸n.
La misma reforma pol铆tica-electoral de 2013 y 2014, no pudo concretar en la agenda de los trabajos legislativos, una regulaci贸n m谩s completa del derecho de r茅plica, por lo que sigue siendo una asignatura pendiente del legislador de nuestro pa铆s.
No se ha concitado a煤n el consenso de la clase pol铆tica, los medios, los profesionales de la comunicaci贸n y los propios ciudadanos que conforman las audiencias, para definir con claridad los alcances de este derecho y la forma precisa de regular para no afectar los derechos fundamentales de expresi贸n e informaci贸n. Incluso, contemplar, quiz谩s, la creaci贸n de un defensor de las audiencias o un instrumento que cuide que tanto la l铆nea editorial como las pr谩cticas period铆sticas no distorsionen interesadamente la veracidad de los hechos, o bien, establecer las garant铆as profesionales que faciliten a los periodistas su labor evitando la censura y promoviendo el periodismo libre. M谩xime que quiz谩s el bien m谩s preciado en las sociedades democr谩ticas sea precisamente el derecho a la verdad como el principal mecanismo para la rendici贸n de cuentas.
En materia electoral, existe un importante trabajo argumentativo en algunas resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci贸n, de los que se desprenden interesantes criterios sobre el alcance del derecho de r茅plica, en particular, en la salvaguarda de los derechos pol铆tico-electorales de los ciudadanos o en la instauraci贸n de procedimientos ordinarios sancionadores.
Cabe se帽alar que en el 谩mbito de los partidos y los candidatos, el entonces art铆culo 233 del COFIPE, ya indicaba que se pod铆a ejercer este derecho respecto de la informaci贸n que difundan los medios de comunicaci贸n, cuando se considerara que 茅sta hab铆a sido deformada, alterando los hechos o situaciones. Con una mejor redacci贸n, en los numerales 3 y 4, del art铆culo 247 de la Ley General de Instituciones y Procedimiento Electorales, se contempla que los partidos pol铆ticos, los precandidatos y candidatos podr谩n ejercer el derecho de r茅plica que establece el primer p谩rrafo del art铆culo 6 de la Constituci贸n respecto de la informaci贸n que presenten los medios de comunicaci贸n, cuando consideren que la misma ha deformado hechos o situaciones referentes a sus actividades. Tambi茅n, se menciona en este texto que este derecho se ejercitar谩 sin perjuicio de aquellos correspondientes a las responsabilidades o al da帽o moral que se ocasionen en t茅rminos de la ley que regule la materia de imprenta y de las disposiciones civiles y penales aplicables; y, se puntualiza que este derecho se ejercer谩 en la forma y t茅rminos que determine la ley de la materia.
No obstante, el enunciado constitucional se帽alado y reglamentado en materia electoral, contin煤a siendo una agenda pendiente en el 谩mbito de los ciudadanos. Jorge Islas, se帽ala que el marco jur铆dico reglamentario de este derecho es limitado, y refiere, por ejemplo, que el contenido de la Ley de Imprenta ha sido rebasado por la realidad y dista de ser un instrumento acorde a los nuevos tiempos, ya que carece de un procedimiento contencioso para hacer efectivos los derechos que protege.
Ni la Ley Federal de Radio y Televisi贸n, ni su reglamentaci贸n, prev茅n un efectivo derecho de respuesta. El instrumento m谩s eficiente en este 谩mbito, es la Convenci贸n Americana de los Derechos Humanos, que establece que toda persona afectada por informaciones inexactas emitidas en su perjuicio, a trav茅s de medios de difusi贸n legalmente reglamentadas y que se dirigen al p煤blico en general, tienen derecho a efectuar, por el mismo 贸rgano de difusi贸n, su rectificaci贸n. Para ejercer ese derecho, se debe producir una nota informativa, que ser谩 ajena a la naturaleza de las opiniones, comentarios editoriales y juicios de valor, ya que 茅stas por sus cualidades no pueden calificarse como verdaderas o falsas, 茅sta debe 煤nicamente contener los datos inexactos que causen un agravio objetivo.
Finalmente, es importante advertir que el derecho de r茅plica no puede ejercerse de manera ilimitada, ya que esto implicar铆a la posibilidad de vulnerar otros derechos fundamentales, como la libertad de expresi贸n, am茅n de colocar en predicamento otras libertades period铆sticas como las de acceso a los hechos y a las fuentes de la noticia o a la difusi贸n p煤blica de las informaciones. Por tanto, el abuso del derecho de r茅plica tambi茅n puede originar la autocensura, en perjuicio de la verdad y la informaci贸n de los ciudadanos, imposibilitando el ejercicio del periodismo de investigaci贸n y la opini贸n cr铆tica de los excesos en el ejercicio del poder de los funcionarios y actores pol铆ticos.
Es por ello, que este derecho debe entenderse como un instrumento que favorezca el intercambio de las ideas en un contexto democr谩tico y plural, que por una parte, fomente la libertad de prensa y la incansable b煤squeda de la verdad, pero que tenga como l铆mite leg铆timo el respeto a la dignidad de las personas.
Notas
. Villanueva, Ernesto y Valenzuela, Karla. 鈥淒erecho de r茅plica y facultad reglamentaria del IFE鈥. Revista Mexicana de Derecho Electoral, n煤mero 2, julio-diciembre de 2012, pp. 345-365.
2. Art铆culo 6. La manifestaci贸n de las ideas no ser谩 objeto de ninguna inquisici贸n judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque alg煤n delito, o perturbe el orden p煤blico; el derecho de r茅plica ser谩 ejercido en los t茅rminos dispuestos por la ley. El derecho a la informaci贸n ser谩 garantizado por el Estado. (Reforma publicada en el Diario Oficial de la Federaci贸n, el 11 de junio de 2013).