REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Apantallados

¡Al chile!


Francisco Turón

Desvenar, el más reciente trabajo del creador escénico Richard Viqueira, a quien se considera creador del Teatro de Riesgo, y cuya compañía teatral se caracteriza por la experimentación y la presentación de obras con largos procesos exploratorios, (el proceso de esta obra se llevó dos años y medio, uno en la escritura y otro año y medio en el proceso de montaje, a lo largo del cual se ha reinventado por lo menos ocho veces), reflexiona en torno a la mexicanidad y lo transitorio de la cultura a partir de un elemento muy mexicano como es: el chile.
El interés inicial de Viqueira, fue trabajar sobre todos los ejes en torno a los cuales este chile conforma nuestro sentimiento patrio y de cómo la temática del chile se despliega en torno a varios ejes: históricos, gastronómicos, botánicos, hasta el uso mismo de la palabra, vetada por el albur que conlleva. Además del chile como género musical. El chile en la superficialidad de las canciones populares. El chile como una paradoja de los sadomasoquistas gastronómicos, a quienes les puede dar úlcera, pero les produce placer. El chile como crítica socioeconómica en cuestiones políticas, pues en algún momento de la obra, se cuestiona el hecho de que el chile sea, convertido en gas lacrimógeno, un producto para el sometimiento de las sociedades. Total que la obra está presentada de manera capitular para hablar del chile en la lengua, el chile en la anatomía, en el amor, etcétera, hasta un punto en el que se le define “como la única droga a la que tienen acceso los pobres”.
En la obra convergen los elementos con los que siempre está jugando y a partir de eso “ ir conociendo la patria, lo que añoras, lo que deseas, lo que nos distingue a cada uno de nosotros”. En una trama que desarrolla un triángulo amoroso entre un pachuco que regresa a su país, un cholo que sueña ir al gabacho y una “Adelita” que espera el regreso de su marido migrante, y que le han dado la ocasión de hablar sobre estos temas,
Resaltó Viqueira, que “la obra es parte de ese teatro experimental con el que busca encontrar caminos distintos a los de la teatralidad del día a día, un trabajo que además de mucha investigación implicó un trabajo de composición, pues está basada del 40 al 60 por ciento en lo musical”.
El montaje cuenta con las excelentes actuaciones de Valentina Garibay, Ángel Luna y el propio Viqueira.
Esta obra en definitiva, es una propuesta escénica que le insufla vida a la cáscara vacía del teatro mexicano.