REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 08 | 2019
   

Arca de Noé

El Derecho de réplica, un instrumento de protección de derechos fundamentales


Francisco J. Carmona Villagómez

En el Estado democrático, el derecho de réplica es un instrumento para la defensa y protección jurídica cuando está de por medio la dignidad de las personas frente a actos que vulneran la buena fama, el honor y reputación de las personas. Empero, en su ejercicio, pueden llegarse a contraponer dos derechos fundamentales, la propia dignidad de las personas y la libertad de expresión, frente a lo cual, ante una evidente colisión, muchos países carecen de instrumentos legislativos y criterios judiciales que sean capaces de desentrañar, no sólo la naturaleza del acto mismo, sino la forma de ponderar los derechos en cuestión.
De acuerdo con Ernesto Villanueva, el derecho de réplica es “la prerrogativa que tiene toda persona para que se inserte su declaración cuando haya sido mencionada en una nota periodística, siempre que esa información sea inexacta en su perjuicio o afecte su derecho al honor, a la vida privada o a la propia imagen”1. Por tanto, el ejercicio de este derecho le permite a las personas y a la propia sociedad que cuenten con mejores condiciones para tener una opinión pública plural, más respetuosa y profesional.
José Woldenberg ha considerado que uno de los eslabones fuertes de la reforma constitucional de 2007 en materia electoral fue la introducción del derecho de réplica en el artículo sexto de la Constitución, (misma que posteriormente, en 2013 sería complementada 2). Señala que se trata de una garantía que intenta equilibrar la relación asimétrica que se produce entre medios y audiencias, y puede llegar a convertirse en un instrumento fundamental para revertir el “círculo perverso” que hace de los medios “criaturas impunes” y de los ciudadanos entidades indefensas. Sin embargo, reconoce que aún es necesario reglamentar con precisión esta disposición.
La misma reforma política-electoral de 2013 y 2014, no pudo concretar en la agenda de los trabajos legislativos, una regulación más completa del derecho de réplica, por lo que sigue siendo una asignatura pendiente del legislador de nuestro país.
No se ha concitado aún el consenso de la clase política, los medios, los profesionales de la comunicación y los propios ciudadanos que conforman las audiencias, para definir con claridad los alcances de este derecho y la forma precisa de regular para no afectar los derechos fundamentales de expresión e información. Incluso, contemplar, quizás, la creación de un defensor de las audiencias o un instrumento que cuide que tanto la línea editorial como las prácticas periodísticas no distorsionen interesadamente la veracidad de los hechos, o bien, establecer las garantías profesionales que faciliten a los periodistas su labor evitando la censura y promoviendo el periodismo libre. Máxime que quizás el bien más preciado en las sociedades democráticas sea precisamente el derecho a la verdad como el principal mecanismo para la rendición de cuentas.
En materia electoral, existe un importante trabajo argumentativo en algunas resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de los que se desprenden interesantes criterios sobre el alcance del derecho de réplica, en particular, en la salvaguarda de los derechos político-electorales de los ciudadanos o en la instauración de procedimientos ordinarios sancionadores.
Cabe señalar que en el ámbito de los partidos y los candidatos, el entonces artículo 233 del COFIPE, ya indicaba que se podía ejercer este derecho respecto de la información que difundan los medios de comunicación, cuando se considerara que ésta había sido deformada, alterando los hechos o situaciones. Con una mejor redacción, en los numerales 3 y 4, del artículo 247 de la Ley General de Instituciones y Procedimiento Electorales, se contempla que los partidos políticos, los precandidatos y candidatos podrán ejercer el derecho de réplica que establece el primer párrafo del artículo 6 de la Constitución respecto de la información que presenten los medios de comunicación, cuando consideren que la misma ha deformado hechos o situaciones referentes a sus actividades. También, se menciona en este texto que este derecho se ejercitará sin perjuicio de aquellos correspondientes a las responsabilidades o al daño moral que se ocasionen en términos de la ley que regule la materia de imprenta y de las disposiciones civiles y penales aplicables; y, se puntualiza que este derecho se ejercerá en la forma y términos que determine la ley de la materia.
No obstante, el enunciado constitucional señalado y reglamentado en materia electoral, continúa siendo una agenda pendiente en el ámbito de los ciudadanos. Jorge Islas, señala que el marco jurídico reglamentario de este derecho es limitado, y refiere, por ejemplo, que el contenido de la Ley de Imprenta ha sido rebasado por la realidad y dista de ser un instrumento acorde a los nuevos tiempos, ya que carece de un procedimiento contencioso para hacer efectivos los derechos que protege.
Ni la Ley Federal de Radio y Televisión, ni su reglamentación, prevén un efectivo derecho de respuesta. El instrumento más eficiente en este ámbito, es la Convención Americana de los Derechos Humanos, que establece que toda persona afectada por informaciones inexactas emitidas en su perjuicio, a través de medios de difusión legalmente reglamentadas y que se dirigen al público en general, tienen derecho a efectuar, por el mismo órgano de difusión, su rectificación. Para ejercer ese derecho, se debe producir una nota informativa, que será ajena a la naturaleza de las opiniones, comentarios editoriales y juicios de valor, ya que éstas por sus cualidades no pueden calificarse como verdaderas o falsas, ésta debe únicamente contener los datos inexactos que causen un agravio objetivo.
Finalmente, es importante advertir que el derecho de réplica no puede ejercerse de manera ilimitada, ya que esto implicaría la posibilidad de vulnerar otros derechos fundamentales, como la libertad de expresión, amén de colocar en predicamento otras libertades periodísticas como las de acceso a los hechos y a las fuentes de la noticia o a la difusión pública de las informaciones. Por tanto, el abuso del derecho de réplica también puede originar la autocensura, en perjuicio de la verdad y la información de los ciudadanos, imposibilitando el ejercicio del periodismo de investigación y la opinión crítica de los excesos en el ejercicio del poder de los funcionarios y actores políticos.
Es por ello, que este derecho debe entenderse como un instrumento que favorezca el intercambio de las ideas en un contexto democrático y plural, que por una parte, fomente la libertad de prensa y la incansable búsqueda de la verdad, pero que tenga como límite legítimo el respeto a la dignidad de las personas.

NOTAS
Villanueva, Ernesto y Valenzuela, Karla. “Derecho de réplica y facultad reglamentaria del IFE”. Revista Mexicana de Derecho Electoral, número 2, julio-diciembre de 2012, pp. 345-365.
2 Artículo 6. La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado. (Reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 11 de junio de 2013).