REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 08 | 2019
   

Arca de Noé

La culta polaca


Por Supuesto

Preguntitas capciopolacas
La siguiente sección de La Culta Polaca no es apta para políticos con conflictos de intereses, periodistas cooptados, panegiristas habilitados de analistas, legisladores levantadedos, líderes faraónicos y demás casta privilegiada.
Como está destinada a hacer pensar de manera no lineal, podría provocarles estallamiento de neuronas (caso de que hubiera alguna huerfanita) o cualquiera otra falla cerebral, no prevista por su compañía de seguros, que no pudo calcular algún día harían frente al reto de pensar. Absténganse, pues.
1.- ¿Qué tenía más Lázaro Cárdenas que Enrique Peña Nieto?
2.- ¿Hay conflicto de intereses en el gabinete actual?
3.- ¿En qué se parecen las casas de interés social del Infonavit y la mansión de Las Lomas de Peña Nieto?
4.- ¿Es justo comparar al nuevo PRI con los dinosaurios?
5.- ¿En qué se parecen el Partido Verde, el PRI de Peña Nieto y Morena?
6.- Obra de teatro. En el primer acto el Niño Verde aprueba la Reforma Laboral, en el segundo aprueba la Educativa, en el tercero la Hacendaria, en el cuarto la Energética, en el quinto... ¿En que terminará la obra?
7.- El Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, visita una escuela pública y un niño le pregunta si sabe de Prospectiva y como le responde afirmativamente, le plantea si es capaz de dar el marcador de un encuentro de futbol, antes de que empiece el partido. Videgaray le contesta que no y el niño le asegura que él sí. ¿Por qué?
8.- ¿Cuál es la diferencia entre un corrupto de la iniciativa privada y uno del poder público?
9.- Camino a Los Pinos, Peña Nieto se cruza con cinco políticos honestos que se trasladan en vehículos públicos. ¿Es posible que alguno de los que van a visitarlo sean del PRI?
10.- ¿Qué relación guardan entre sí las siguientes palabras: Dólar, Renuncia, Militar, Factura, Soldado, Ladrón, Silencio?
11.- Aurelio Nuño se molesta con los senadores porque su Jefe quería que la iniciativa que envió al Senado la aprobaran en una semana y los legisladores por toda respuesta le enviaron un mensaje al celular: SSSSSOO. ¿Tiene razón en molestarse?
12.- ¿Qué se necesita en México para derogar una ley?
Las respuestas, al final, final

A aprender ortografía y sintaxis
Ojalá sea cierto que el fundador y principal accionista de Facebook, Mark Zuckerberg les va a exigir a los usuarios que aprendan ortografía, redacten correctamente y sean capaces de usar apropiadamente las palabras, porque ello les obligaría a expresarse con lógica y aceptable uso del español, para poder seguir usando esa importante herramienta de comunicación, en la que abunda más la face que el book.
Hay quien duda que el multimillonario jovencito de 31 años que ya juntó sus primeros 35 mil millones de dólares vaya a imponer taxativas a los usuarios de su negocio, pues parece difícil que se vaya a deshacer de quienes le han ayudado a hacer fortuna. Pero con un poco de responsabilidad social podría intentar defender el lenguaje y no permitir que sigan asesinando al patrimonio intangible que es el idioma, puesto que da identidad a todo el mundo.
En México, el gobierno no quiere asumir la responsabilidad de cuidar el lenguaje, tal vez para no parecer dictatorial, aunque en otros aspectos de la vida no tema ser calificado de violador de derechos humanos, pero dado que la facultad de hablar y de escribir es la que distingue a la humanidad y la separa de los animales, el de poseer un idioma debiera ser considerado el primer derecho humano.
Por desgracia no es así y en México ni siquiera se ocupan los legisladores, tan prestos a aprobar leyes y reglamentos que hacen inhumana la vida, de hacer oficial el idioma español que se habla en todo el país, por lo que no se puede proteger lo que formalmente no existe.
Ya se han apresurado algunos explotadores de las redes a tranquilizar a los perpetradores del idiomicidio, incapaces del mínimo aprendizaje, a quienes aseguran que no hay ningún riesgo de que les cancelen sus cuentas si no saben escribir, aunque sí podrían cerrarles sus cuentas si acosan e insultan a una persona o si manejan fotos o videos pornográficos (¿No habría manera de que los alfabetizados alegáramos que la ignorancia gramatical nos acosa e insulta?).
Pero, en el caso de que San Marcos (con fama bíblica de escribir y de escribir bien) se apiadara del idioma y decidiera poner el buen ejemplo, los que quieran seguir usando el facebook podrían inscribirse en el taller de redacción Abrapalabra de Héctor Anaya, que comenzará un nuevo curso de Redacción el martes 19 de mayo y dos más de Lectura de los Clásicos Universales y Castellanos, el sábado 23 de mayo, con los cuales pretende cubrir las dos asignaturas que por generaciones han dejado pendientes los planes educativos: Escribir y Leer.
Porque Escribir no es juntar letras, como tampoco Leer es descifrar las que figuran escritas, sino que en realidad una y otra deben servir para capacitar a las personas para aprender a razonar, a ordenar sus pensamientos y sentimientos y poder comunicarlos realmente.
Por eso en el Taller Abrapalabra, Escritura y Lectura tienen vasos comunicantes que se nutren mutuamente. La Redacción, impartida por el maestro que lee, escribe y publica, explora las posibilidades lúdicas del texto leído y escrito. Los libros de los mejores autores son gozados y estudiados, en tanto que a los alumnos se les estimula para que produzcan una escritura imaginativa, divertida, regida por juegos más que por leyes, para volver placentero el conocimiento de reglas gramaticales, que no encarcelen a las palabras, sino que las dejen vagar en libertad.
Al término de los cursos, el alumno habrá entrado al terreno de la gran literatura universal y castellana, sabrá de los mejores ejemplos de prosa y poesía y conocerá de los alcances y posibilidades de la escritura correcta y clara. Tendrá mejores medios para expresarse.
Como los grupos son selectos, limitados a 10 alumnos, 10, hay que inscribirse con toda anticipación, a fin de asegurar lugar (en el teléfono 5553-2525 se proporcionan más informes, o por medio del correo-e: abrapalabra@prodigy.net.mx).
Los cursos los imparte el escritor, periodista y editor Héctor Anaya, con gran experiencia docente, pues ha dado clases de Creación Literaria y Lectura de los Clásicos, en la UNAM, la UAM, el Politécnico, la Universidad Pedagógica Nacional, la Escuela de Escritores de SOGEM, de la que fue maestro fundador.
Es autor de 25 obras publicadas, de varios géneros literarios: Cuento, Novela, Teatro, Ensayo, Guión de Cine, Radio y Televisión e innumerables obras didácticas. Como periodista condujo y produjo en radio y televisión programas culturales, en Televisa, TV Azteca, Radio Universidad, la XEW, la XEQ, la XEX y actualmente participa en programas de Radio Red y Radio Fórmula. Sostuvo, durante año y medio en Radio Educación, lecciones de Lectura de los Clásicos Castellanos y Universales.
Entre sus obras más importantes, destacan las novelas: El sentido del amor, Vida y Milagros, Los cuadernos de Ariadna (en prensa); los cuentos: El suicida (Premio Nacional de Cuento), Como el calor al fuego (Premio Iberoamericano de Cuento), Kid Sapito, Cuentos de mediodía y cuentos de medianoche; las obras de teatro La adivinanza, Yo, tú y lo cursi, Cenicienta 2000, Remedios contra la melancolía; los ensayos: Los monitos, Los parricidas, En público de la gente, Hacerse de palabras, Libertadores y revolucionarios con nombre de calle, El arte de insultar, El patrimonio intangible, Gente con nombre de calle (en prensa); y varias obras de literatura infantil: Cuenta cuenta (Premio Nacional de Cuento Infantil), Palabras en juego, Clásicos… pero divertidos, Adivinanzas de nuestro mundo y de nuestro tiempo, La magia de las palabras, Cuentos nuevos para nuevos niños, Cuentos para no dormir, Etimologías para niños, Fiesta de palabras.

Come frutas y verduras
Los productores de mensajes publicitarios de comidas o bebidas chatarra, productos letales que en realidad fabrican obesos y propician diabetes y enfermedades cardiovasculares, están obligados por ley a incluir la leyenda «Come frutas y verduras», que aparece en letras pequeñas o pronunciadas apresuradamente por un locutor debidamente entrenado.
Algún genial funcionario tuvo hace tiempo la ocurrencia –debidamente agradecido por los señores empresarios– de que de esa manera se contrarrestaría el efecto perjudicial que tienen los anuncios bien diseñados, atractivos, animosos, estimulantes, con que se presentan en la televisión o la radio, sugerentes, los refrescos, los pastelillos, las galletas, las frituras, hamburguesas, hot dogs, pizzas y demás productos ricos en carbohidratos, grasas, colesterol, triglicéridos y demás elementos perjudiciales a la salud. Creyeron –cabe esperar que de buena fe– que un parco letrerito prevendría a la gente de no consumir lo que pueda dañarle.
No quiso el gobierno tomar medidas tan radicales, como las que han servido para satanizar a los cigarrillos: prohibir el hábito de fumar en restaurantes, oficinas y lugares públicos cerrados; aumentar desmesuradamente su precio con impuestos y aranceles y finalmente colocar escandalosas imágenes y frases en sus envolturas. ¿Para qué molestar a las embotelladoras de refrescos y aguas azucaradas, casi todas extranjeras; para qué molestar al señor Servitsky por sus gansitos Marinela y demás panecillos dañinos que fabrica y a todos los demás productores de frituras y comida rápida, que colocan a México en el campeonato mundial de la gordura y sitúan a la diabetes como la primera causa de mortalidad en el país, que tiene para el erario un costo superior a los 105 mil millones de pesos (7,784 millones de dólares) entre gastos directos e indirectos (y eso que no se atiende a todos y muchos acuden a la medicina privada), a lo que deben sumarse las pérdidas humanas, las discapacidades laborales y los múltiples lisiados por las consecuencias: ceguera, mutilación, incapacitación, además de las muchas fallas cardiovasculares, derrames cerebrales, parálisis parciales y otros horrores, que no se ven reflejados en los envases de refrescos, envolturas de comida chatarra, como sí se ceba el gobierno en mostrar en cajetillas de cigarros
¿Algo tendrá que ver el hecho de que el empresario preponderante era hasta hace poco tiempo uno de los grandes accionistas de la empresa que lideraba la producción de cigarrillos en México? ¿Si fuera de Slim Sabritas ya le habrían puesto a las bolsas el símbolo de la calaca sobre unas canillas?
¿Porque a poco alguien cree que la gente se va a decidir a comer frutas y verduras, luego de ver qué bien les va, cómo se divierten, que éxito tienen con las mujeres (o con los hombres, según las preferencias de cada quién), los que toman las bebidas y consumen los alimentos chatarra?
La comida rápida y las bebidas que estimulan y representan la chispa de la vida o los simples antojitos, se presentan en imágenes muy bien captadas, sus anuncios están bien producidos, con buen sonido, en ambientes agradables, con modelos atractivos, entusiastas, alegres, simpáticos, se les ve saludables y de buen carácter.
¿Alguien ha ideado dar una idea semejante de quiénes comen frutas y verduras?
¿A alguien se le ha ocurrido presentar a la comida sana, natural, atractiva, apetitosa, para sugerir que produce cuerpos bellos y sanos, atractivos, de buen color, festivos, alegres, simpáticos? ¿O siquiera se muestra el gran colorido y la variedad de las frutas y verduras?
¿Cuántos jóvenes y niños, adultos inclusive, saben de la variedad de las frutas y verduras que hay en México, no en los súper sino en los mercados verdaderos, abandonados por los gobiernos, condenados a la incuria y sin publicidad que motive su visita?
¿Siquiera sabrán los nombres de los frutos, de las frutas, las verduras, las hortalizas, los granos, las leguminosas y todos los productos vegetales que se pueden encontrar y a buenos precios en el país?
Conocerán manzanas y naranjas, plátanos y papayas, jitomates y pepinos, lechugas y zanahorias, tal vez melones y papas, mameyes y espinacas, elotes y lentejas, pero ¿alubias, pércimos, nanches, pingüicas, boniatos, acelgas, granadas, ciruelas, verdolagas, chirimoyas, chabacanos, capulines, tejocotes, yucas, berros, puerros, rábanos, nabos, palmitos, limas, limones reales, granadas chinas, zapotes, chicozapotes, huauzontles, coliflores, brócolis, alberjones, gualambos, calabazas, flor de calabaza, chayotes, quelites, alcachofas, endibias, pitayas, guanábanas, coles de Bruselas, alcachofas?
De esos no hay en el súper.
Y ¿cuánta gente conoce en la ciudad de México los mercados de Jamaica, La Merced, el de San Juan, el de Portales, el de la colonia o delegación en que vive? Si acaso van al tianguis del martes o del viernes, ¿pero ir a un mercado público, donde no hay carrito para comprar, y hay que llevar bolsa del mandado, porque ni empacadores tienen y menos bolsas?
Y aun si conocieran estos productos vegetales, los niños y los jóvenes no los han probado en casa, porque no hay quién los prepare, ni los comen en compañía de sus padres, ya que tienen mucho trabajo los señores, pues no les basta con un empleo para alcanzar el nivel que han visto en la televisión.
Ahora bien, si el gobierno no puede imponer a los fabricantes de comida y bebida chatarras, la obligación de dar a conocer de manera atractiva mensajes televisivos que divulguen la riqueza vegetal de México, digamos a razón de 5 a 1, entonces que las autoridades correspondientes destinen parte de su presupuesto hoy dedicado a curar enfermos, para que lo dirijan a prevenir males diabéticos y cardiovasculares, mediante la divulgación de las frutas y verduras que se pueden comer en el país, presentándolas de tal manera que se antoje probarlas primero e incorporarlas después a los hábitos alimenticios.

La cláusula endogámica o incestuosa
Daniel Leyva, un escritor –no una piñata– lleno de ingenio, un funcionario cultural pleno de probidad y creatividad, acaba de ser víctima una vez más de un síndrome revanchista, que en su momento afectó al heterónimo de esta sección, el también escritor y ex funcionario cultural Héctor Anaya.
El pretexto es políticamente lamentable y biológicamente condenable, ya que empobrece a las especies y perjudica la variedad cultural. Se le pidió su renuncia como Director de Difusión y Fomento a la Cultura del Instituto Politécnico Nacional (IPN), por no ser egresado de esa institución, no obstante el buen desempeño que tuvo como promotor cultural en los últimos años. Uno pensaría que la endogamia o el incesto es mal consejero para designar a un difusor de la cultura, pues con ese criterio no habría ocupado el cargo, hace años, dándole lustre a la Dirección, el crítico de arte Antonio Rodríguez, que no sólo no estudió en el Poli, sino ni siquiera nació en el país, pues era oriundo de Portugal.
Y en Portugal también actuó exitosamente Daniel Leyva como agregado cultural, cargo que había desempeñado en Bélgica con anterioridad, aunque según comentó con picardía a sus amigos, le inquietaba llegar al país lusitano sin saber el idioma: “¿Y si me preguntan si falo (hablo) portugués, tendré que decirles que no, que falo mexicano, orgullosamente nacional, pues no por diplomacia voy a renunciar a mi nacionalidad?”
Para continuar la broma, sus amigos le dijimos (pues Por Supuesto se encuentra entre ellos) que no se preocupara por la oriundez, ya que si le pedían comprobación de su mexicanidad, podría indicar que tenía dos testigos irrecusables.
Bueno, pues como no formaba parte del Servicio Exterior Mexicano y seguramente tampoco cursó en la UNAM la carrera de Derecho Internacional, también tuvo que dejar de ser agregado cultural, aunque tiene más méritos que otros que llegan al puesto por escalafón.
Así son los burócratas de represivos o vengativos. ¿Qué habrá hecho Daniel para que le pidieran la renuncia? Seguramente brillar más que otros y eso será inevitable, sea quien sea quién le sustituya.
También al heterónimo Héctor Anaya le aplicó alguna vez el Chambitas Fernando Solana la cláusula endogámica, pues eran amigos, antes de que Solana llegara a la Secretaría General de la UNAM, cuando Barros Sierra alcanzó la Rectoría. Héctor tenía en Radio Universidad dos veces por semana un programa que pretendía hacer honor a las mejores tesis universitarias. Solana le propuso a través de Gastón García Cantú que fuera Jefe de Prensa de la UNAM, pero Anaya declinó la invitación, luego de haber visto cómo una pandilla de pelafustanes había expulsado ignominiosamente al anterior rector, Ignacio Chávez y a la Jefa de Prensa Rosario Castellanos. Si esto le habían hecho a la poeta, ¿qué podrían hacerle a Héctor y por un rector a quien no conocía?
Y como no aceptó, según le comunicó años después García Cantú, Fernando Solana, que luego fue Secretario de Educación Pública, de Relaciones Exteriores, de Comercio y hasta director de Banamex, decidió quitarle sus programas de radio, alegando que sólo harían programas en Radio Universidad los universitarios que trabajaran en la institución, estudiaran o dieran clases en ella. Pretextos para encubrir el berrinche, pues de haber aceptado la oferta de Solana (¿cómo se le ocurrió rechazarla?), la cláusula endogámica o incestuosa no habría tenido efectos.

Los presidentes legítimos

¿Cuántos presidentes legítimos habrá tenido México, no en toda su historia, sino tan sólo de la revolución triunfante a los tiempos actuales, es decir, desde la creación del partido oficial, el PNR (Partido Nacional Revolucionario), el 4 de marzo de 1929, a la fecha?
No se trata de los políticos que han llegado a la Presidencia “haiga sido como haiga sido”, mediante el voto mayoritario, real o supuesto, con apariencias de legalidad, porque muchos de ellos no pasarían el filtro de la honestidad electoral, sino precisamente de los que han reclamado atropellos y fraudes que les impidieron ocupar el poder que en realidad habrían conseguido de no mediar desde el robo de urnas hasta el atropello de las fuerzas armadas y policiacas, y por lo tanto sus partidarios los han proclamado Presidentes legítimos y en ocasiones hasta les han impuesto la banda presidencial que sí se merecían.
Cuando después de competir contra las malas artes del poder panista establecido, dirigido por Vicente Fox, que hizo pública declaración en el sentido de que no permitiría que Andrés Manuel López Obrador llegara a Los Pinos, el tabasqueño se proclamó Presidente legítimo y hasta nombró un Gabinete paralelo, fue objeto de burlas y de calificativos de Mesías tropical y otras lindezas, por quienes desconocedores de la Historia, supusieron que era el primero que «no sabía perder».
Pero no fue el primero. En la historia reciente del México postrevolucionario, quien primero denunció el fraude electoral que cometieron con él fue José Vasconcelos, cuya preferencia electoral era manifiesta en los mítines que convocaba, lo que no lograba el contendiente que le inventaron, el ingeniero Pascual Ortiz Rubio, que según la burla de Vasconcelos ni era ingeniero ni mucho menos rubio.
Pero con él se estrenó el partido oficial, el PNR, que no iba a comenzar perdiendo, así que el interino Portes Gil usó todo el mecanismo del Estado para amenazar, perseguir, reprimir, encarcelar y hasta matar a los seguidores de Vasconcelos, para asegurar el triunfo al candidato oficial. Fue por ello que al proclamar su triunfo en Guaymas, Vasconcelos se declaró Presidente legítimo.
Años después, el general Juan Andreu Almazán, que se enfrentó al candidato del rebautizado partido oficial PRM (Partido de la Revolución Mexicana, creado el 30 de marzo de 1938), el autodenominado “general” Manuel Ávila Camacho, también fue víctima de unas elecciones amañadas e igualmente se hizo llamar Presidente legítimo y hasta amenazó con exigir por medio de las armas que se le respetara su triunfo, aunque luego “negoció” el reconocimiento de Ávila Camacho, a cambio de prebendas.
Ezequiel Padilla, quien compitió con Miguel Alemán y asimismo sintió que le habían hecho “de chivo los tamales”, iba a reclamar el título pero prefirió no hacerlo cuando se dio cuenta de que pese a los servicios prestados al gobierno de Estados Unidos, cuando fue Canciller, no le apoyarían los vecinos en la reclamación, pues prefirieron a Miguel Alemán, que mucho colaboró para merecer el nombramiento de Mister Amigo, con que se premió su buena disposición a proteger y propiciar la inversión estadunidense.
Pero quien sí se mostró levantisco y aguerrido, por los electores que le mataron, persiguieron y encarcelaron, fue el general Miguel Henríquez Guzmán, quien derrotó en las urnas a Adolfo Ruiz Cortines, flamante candidato del otra vez nominado partido oficial, ahora como PRI (Partido Revolucionario Institucional, renacido el 18 de enero de 1946) y no sólo se proclamó Presidente legítimo, ostentó la banda presidencial y dispuso de su propio gabinete, sino que amenazó también con levantarse en armas, a sabiendas de que contaba con el apoyo de militares con mando y con el de las fuerzas cardenistas. Pero finalmente declinó llegar a la insurrección y canalizó su lucha a la reclamación cívica y ciudadana.
Frente a la percepción de que Cuauhtémoc Cárdenas se había impuesto en las elecciones a Carlos Salinas de Gortari, el ingeniero forestal no intentó hacerle resistencia al nuevo régimen (tal vez porque recordó que su padre también mangoneó unas elecciones). Y fue hasta 2006 cuando Andrés Manuel López Obrador y partidarios se sintieron despojados de un triunfo electoral y en tales condiciones se volvió a usar la figura de Presidente legítimo y se nombró de nuevo a un Gabinete alterno.
Cuatro, por lo menos, han sido los presidentes legítimos que este país ha tenido y serían más, seguramente, si todos los candidatos defraudados por la maquinaria electoral hubieran reclamado su nombramiento simbólico.

Las respuestas a las preguntitas
1.- ¿Qué tenía más Lázaro Cárdenas que Enrique Peña Nieto? Pues aes en su nombre y apellido.
2.- ¿Hay conflicto de intereses en el gabinete actual? No, a todos les interesa lo mismo: enriquecimiento explicable, mansiones, casas campestres, impunidad.
3.- ¿En qué se parecen las casas de interés social del Infonavit y la mansión de Las Lomas de Peña Nieto? En que salieron del presupuesto.
4.- ¿Es justo comparar al nuevo PRI con los dinosaurios? No, los grandes reptiles tuvieron la cortesía de morir hace mucho tiempo.
5.- ¿En qué se parecen el Partido Verde, el PRI de Peña Nieto y Morena? En tener mascotas: tucán, gaviota, peje.
6.- Obra de teatro. En el primer acto el Niño Verde aprueba la Reforma Laboral, en el segundo aprueba la Educativa, en el tercero la Hacendaria, en el cuarto la Energética, en el quinto... ¿En que terminará la obra? Como hay un Niño: en el reformatorio.
7.- El Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, visita una escuela pública y un niño le pregunta si sabe de Prospectiva y como le responde afirmativamente, le plantea si es capaz de dar el marcador de un encuentro de futbol, antes de que empiece el partido. Videgaray le contesta que no y el niño le asegura que él sí. ¿Por qué? El niño y cualquiera, puesto que antes de que empiece el partido el marcador debe ser 0-0
8.- ¿Cuál es la diferencia entre un corrupto de la iniciativa privada y uno del poder público? Ninguna, son igualitos
9.- Camino a Los Pinos, Peña Nieto se cruza con cinco políticos honestos que se trasladan en vehículos públicos. Es posible que alguno de los que van a visitarlo sean del PRI? Ni del PRI ni de ninguno otro partido, ya que si se cruzan es que van en sentidos contrarios.
10.- ¿Qué relación guardan entre sí las siguientes palabras: Dólar, Renuncia, Militar, Factura, Soldado, Ladrón, Silencio? Empiezan con los nombres de las notas musicales.
11.- Aurelio Nuño se molesta con los senadores porque su Jefe quería que la iniciativa que envió al Senado la aprobaran en una semana y los legisladores por toda respuesta le enviaron un mensaje al celular: SSSSSOO. ¿Tiene razón en molestarse? No, porque las cinco SSSSS corresponden a las últimas letras de los días de la semana y las otros dos OO, también: sábado y domingo. En una semana la aprobarán
12.- ¿Qué se necesita en México para derogar una ley? Que esté vigente.