REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 08 | 2019
   

Apantallados

Vicio propio de Paul Thomas Anderson


Salvador Quiauhtlazollin

Un policía bobalicón, dos mujeres que se dedican al porno, un explorador petrolero megalómano y paranoico, un tipo simple embriagado de amor, una superviviente de abuso infantil, un muchacho despreciado por sus padres con una virilidad descomunal, un arrepentido millonario al borde de la muerte y un vociferante hipermacho experto en seducción; son los personajes que a lo largo de la filmografía de Paul Thomas Anderson ha desfilado en tramas estrambóticas, casi surrealistas, pero fascinantemente reales. Paul Thomas Anderson, nacido en 1970, pertenece a la generación de los directores que debutaron en los años 90 para mostrarle al mundo, primeramente, su desmedido amor por el cine, para después entregarnos magníficos filmes con personajes desgarrados por sus demonios interiores. Las avenidas más importantes de Los Ángeles, los sets del cine pornográfico, los improbables campos petroleros y la Norteamérica desencantada de los años 50, sirven como eje de plano cartesiano donde el dolor, la humillación, el amor y el perdón se entremezclan en caprichosas y sorpresivas parábolas que surgen sorpresivamente en cada una de las cintas de este efectivo cineasta. VICIO PROPIO,el último ejercicio fílmico de Paul Thomas Anderson, lo confirma como uno de los cinco mejores directores que el medio independiente le ha dado a Hollywood. Con Juegos de pasión (Boogie Nights) había mostrado el submundo del porno como una desigual pero unida familia. Su consagración definitiva vino con Magnolia, aunque ya tenía dos nominaciones al Oscar por guion, Petróleo sangriento le dio la de mejor director. Y en esta temporada, con VICIO PROPIO, vuelve a la lucha por el premio de la Academia, también como argumentista. La historia de VICIO PROPIO, basada en una novela del elusivo y enigmático Thomas Pynchon, constituye un caos que verá su clímax interrumpido por un inusual fenómeno, tal como sucede en toda la filmografía del inquieto director. Este rompimiento no definirá las situaciones, será más bien un evento extrañamente molesto en medio de varios acontecimientos que de por sí ya nos habían incomodado, conmovido, alegrado, desconcertado. Nada es gratuito: todo es parte de una prodigiosa telaraña en la que Paul Thomas Anderson nos había hecho caer manejando los hilos de sus actores de una forma tan fina que logra sobresalientes actuaciones. La carrera de Paul Thomas Anderson es mágica e imprescindible, al mismo tiempo, es un reto al espectador, pues después de todo: ¿quién está libre de identificarse con personajes en donde cada acción se convierte en una de las manifestaciones imborrables de la memoria del cosmos?

RECUADRO CÓMO HACER UNA PELÍCULA DE PAUL THOMAS ANDERSON

1- Busca un tema complicado como el cine XXX, la soledad, el amor desesperado, la manipulación de las mentes y la codicia. 2- Elabora un guion sin fallas, diseñado como montaña rusa: de momentos de humor graciosísimos a escenas tristes, de situaciones amables a puntos que toquen lo más oscuro del corazón humano. 3- Escoge para el papel principal a un actor en ciernes y rodéalo de luminarias consagradas. Pero si tu personaje principal es un actorazo, haz lo contrario: dale todo el peso a su personaje. 4- No olvides incluir una escena que rompa la tranquilidad o la lógica de la trama: un asalto que sale mal, sapos voladores, una accidentada explosión de dinamita, un arrebato de violencia sin sentido. 5- Tienes que cumplir con lo que Hollywood exige: tu fotografía debe ser precisa, la edición estupenda y el diseño de producción de primera.
2-
RECUADRO CUATRO GRANDES ESCENAS DE PAUL THOMAS ANDERSON:
1- LA LLUVIA DE SAPOS DE MAGNOLIA- Inesperadamente, del cielo caen los batracios en Los Ángeles, e interrumpen una cita, un suicidio, una agonía… El insólito suceso altera profundamente la vida de los personajes que hemos conocido en casi tres horas de reflexión sobre la psicología angelina. 2- MARK WAHLBERG MUESTRA SU MIEMBRO EN BOOGIE NIGHTS- Durante todo el metraje hemos oído hablar de la descomunal virilidad de Dirk Diggler. Varios close ups a los rostros que contemplan esta anomalía anatómica retratan el azoro, el deleite y la sorpresa de quien la ve. Y por supuesto, el espectador no puede quedarse en ascuas: a la mitad de la década de los 80, frente al espejo y con el tema Living Thing de fondo, Mark Wahlberg nos muestra una prótesis gigante... y decimos prótesis porque si lo que vemos es real, Mark es el hombre más afortunado del mundo. 3- DANIEL PLAINVIEW EDUCA A SU HIJO EN EL RESTAURANTE- El personaje principal de Petróleo sangriento, interpretado por un soberbio Daniel Day Lewis, galardonado con el Óscar por esta cinta, llega a un restaurante donde es visto con desprecio. Todos saben que tiene dinero, pero reprochan con su mirada su origen social. Plainview lo sabe, pero no permitirá que eso haga mella en su orgullo y mucho menos en el de su vástago: Por ello, en la mesa le da lecciones no sólo de urbanidad, sino de orgullo, desafió y autoestima. 4- EL MAESTRO HABLA CON SU DISCÍPULO EN LA CÁRCEL. Han sido encerrados por delitos menores. Uno es un desadaptado psicótico y sin destino interpretado por Joaquín Phoenix, el otro es el carismático líder de un culto experto en la manipulación de las masas interpretado por Philip Seymour Hoffman. El primero, como podemos suponer, se derrumba en la desesperación. Lo sorprendente es la reacción del Maestro: no pierde la calma, habla suavemente, es un terapeuta del alma que cree al 100% en sus absurdas patrañas, las mismas que le han conseguido miles de seguidores. Paul Thomas Anderson nos muestra con esta escena de The Master: Todo hombre necesita un guía, la forma de actuar y manipular de los líderes de sectas y nuevas religiones.