REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
26 | 05 | 2019
   

Letras, libros y revistas

La cantante desafinada de René Avilés Fabila


Roberto Martínez Garcilazo

El escritor mexicano René Avilés Fabila (Ciudad de México, 1940) publicó su primera novela en 1967. Esa primera obra llevó por título Los juegos y fue (es) una irreverente, desaforada e implacable crítica a un grupo de artistas, intelectuales y escritores que, en aquellos tiempos, monopolizaban la vida cultural de México. Ocultos tras las máscaras de nombres falsos desfilan, por las páginas de la novela, Octavio Paz, Carlos Fuentes, José Luis Cuevas, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Salvador Elizondo y Fernando Benítez, entre otros.
René Avilés Fabila inició su vida de escritor en 1964. Un año después obtuvo la beca del Centro Mexicano de Escritores y fue tutelado por Juan Rulfo, Juan José Arreola y Francisco Monterde. En esa legendaria institución escribió su primer libro de cuentos: Hacia el fin del mundo, mismo que fue publicado por el Fondo de Cultura Económica en 1969. Ese libro contiene 21 cuentos cortos.
Cincuenta años después de iniciar su carrera de escritor René Avilés Fabila publicó la colección de narraciones cortas llamada La cantante desafinada, bajo el sello de la Dirección de Fomento Editorial de la BUAP. Este libro contiene ocho piezas: “El reencuentro distante”; “Las máscaras”; “El más grande amor cinematográfico”; “La soledad prohibida”; “La inaudita puta moscovita”; “La amante ideal”; “La cantante desafinada” y “Ximena”.
Esta obra es el fruto de una muy larga investigación sobre lo femenino. René la presenta como una galería de mujeres fascinantes: Yamileth, la inquietante dualidad; Margarita, el peculiar sentido del honor; Julia, el desamor; La mujer sin nombre, la equívoca sensualidad; Irina, el implacable sentido comercial; Sonia, la atlética iniciativa sexual; Esther e Ilya, el fracaso y la maldad y Ximena, la dulzura del amor inconmensurable.
Sin duda, la pieza maestra de este libro es “La cantante desafinada”. Esta narración es una exploración profunda de la zona hadal del fracaso y del oscuro sustrato de maldad homicida siempre presente en la condición humana. De esa circunstancia que los católicos llaman Estado de caída. Es un texto que contiene, por lo menos, tres elementos de crítica dignos de subrayar: la impugnación de la cultura sentimental del catolicismo imperante; el manejo de una prosa de intensa potencia misántropa que disuelve esa ideología llamada cursilería, y la disección de los lugares comunes y las simulaciones de la familia convencional.
“La cantante desafinada” es una novela corta cruel sobre la mediocridad maledicente y el fracaso rotundo. Es una narración sobre el horror nihilista que se hace carne, se materializa, en la forma de una mujer monstruosa que nos muestra un mundo en el que no existen ni la dignidad humana, ni la belleza, ni la inteligencia, ni el amor. El mundo de la ausencia de significado. Un espacio regido por una bestia. Un espacio sin dios y sin valores. Un espacio vacío. Pitágoras postuló la existencia de un universo armónico y musical; René Avilés Fabila nos descubre un micro-universo desafinado, inarmónico y horrible: la colisión de las esferas que, en otro siglo, produjeron una música divina. “La cantante desafinada” es una novela corta del horror como fenomenología de la podredumbre humana.
Después de 35 libros, de haber dado muestras de una probada vocación de promotor cultural y de una sostenida y cotidiana actividad periodística, René Avilés Fabila es hoy una presencia insoslayable de la escena cultural mexicana: un protagonista de la historia de la literatura mexicana de la segunda mitad del siglo XX y de los años que corren de este siglo XXI.