REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 08 | 2019
   

Arca de Noé

La culta polaca


Por Supuesto

No se mexicanicen, argentinos, no se vuelvan guadalupanos
Parece que el Papa Francisco tiene sentido del humor.
Lo mostró, por lo menos, en el curso de la entrevista que le concedió a Televisa, al contar de qué manera se llegan a suicidar los argentinos: «Se suben a lo más alto de su ego y desde allí se tiran». Y él, por si alguien no lo sabe, es argentino.
Antes se había divulgado lo que parecía un chiste, pero a la vista de su sentido del humor, es más probable que se trate en realidad de una anécdota.
Cuando era obispo de Buenos Aires, en el curso de una misa, conminó a los porteños a revisar su comportamiento: «Tenemos mala fama en el extranjero. Se piensa que los argentinos somos arrogantes y engreidos, por lo que los invito a darle un giro a esa imagen, para que se muestren humildes, siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo. Dense cuenta de lo que hizo: pudiendo haber nacido en Buenos Aires...».
Y en esas condiciones, a lo mejor lo que dijo acerca de porqué les va mal a los mexicanos es otra de sus humoradas.
Porque al asentar que la culpa de todo no la tienen los gobernantes, sino el Diablo que castiga a este pueblo, en venganza por el fervor guadalupano que manifiesta, sus palabras se pueden interpretar de distintas maneras:
* El Diablo está por encima de la Virgen de Guadalupe.
* De nada sirve encomendarse a la Guadalupana.
* Tampoco es importante votar, puesto que el Diablo ya decidió quién va a ganar, del municipio a la Presidencia de la República, de alcaldes a gobernadores, pasando por legisladores, fiscales y ministros de la Suprema Corte de Justicia.
* Los últimos presidentes, tal vez de Miguel de la Madrid –que nos metió al GATT y luego Salinas de Gortari que nos sumió al TLC– al actual, todos han llegado al poder porque le sirven a Satanás, si no es que verdaderamente son entenados del Demonio.
Y en tales condiciones, se entenderá que tenía otra intención –no “estigmatizar”, como dijo el muy improvisado diplomático Meade– la prevención que les hizo a los argentinos: “no se mexicanicen”, pero no en el sentido de que no se volvieran corruptos, delincuentes, drogos. A lo mejor, nada más quería decirles que no se entregaran al fervor guadalupano, para que no los tomara el Diablo “de puerquitos”.
De ser así, ahora el afectado podría ser el cardenal Norberto Rivera, quien tal vez entregue al Nuncio Papal o al embajador del Vaticano, una nota de extrañamiento, por atentar con sus declaraciones a la prosperidad de su negocio, ya que como se sabe se autoconcedió la explotación exclusiva de la imagen de la Virgen de Guadalupe, y como estas declaraciones podrían provocar el desplome de los bonos de la Guadalupana, al exponer que el Diablo impuso su capricho sobre los milagros que se esperarían de la Virgencita, el Papa disminuye oficialmente la importancia de la Guadalupana y es posible que esto afecte la comercialización emprendida por Rivera. Que ya de por sí ha resentido la preferencia que muchos tienen ahora por la Santa Muerte.

A empeñar tabletas
En la televisión aparecen unos niños bien peinados y bañados, vestiditos con impecable uniforme de la escuela, de rasgos finos y tez blanca, que ponderan la maravillosa acción del gobierno, al dotarlos de una Tablet (tableta, en realidad, con lo que se regresa a las primeras formas de la escritura, en tabletas de arcilla o de cera).
Gracias a estas maravillas tecnológicas, el mundo se les va a abrir a ellos (una niña y un niño), porque las tabletas milagrosas van a incorporarlos a la tecnología del primer mundo.
Según el mensaje televisivo, bastará el aparatito para volverlos magos de la electrónica, puesto que no se aclara si se les entregarán también los programas, los dispositivos, los llamados “periféricos” o siquiera las pilas que requieren estos aparatitos para mantenerse activos y actualizados.
La realidad, sin embargo, es bien distinta. En algunas colonias populares del Distrito Federal –y eso que es la capital, donde tal vez haya una pobreza menos aguda– se tuvo que suspender el programa, al enterarse los promotores de estas dádivas, de que algunos de los escolapios (niños reales, despeinados, prietitos, mal comidos, peor bañados y con uniformes usados, desvaídos, mal lavados y arrugados), en cuanto recibían las Tablets y con el beneplácito de sus padres, las iban a empeñar. Y no es que sus padres fueran inconscientes del daño que les podrían causar a sus hijos, al impedirles ingresar al mundo de la tecnología, sino que para ellos, como para la mayoría de la gente: “la panza es primero”.
Y es que la secretaria Robles o el secretario Chuayffet, o quien se encargue de hacer el negocito del reparto, no entienden que la pobreza no se combate con dádivas, sino con empleos bien remunerados y con formas de vida que permitan el ascenso social.
Con falsos altruismos, filantropías o limosnas, quieren acabar con los pobres –si no es que con desapariciones forzadas o incineraciones clandestinas–, pero así no se termina con la “cultura de la pobreza”, como lo advertía hace medio siglo Óscar Lewis. Y tal vez por contrariar en los años 60 del siglo pasado los “magníficos planes” de la Revolución hecha gobierno, se trató de enjuiciar penalmente a Lewis y a su libro Los hijos de Sánchez y por eso el año pasado no se festejó el centenario de su natalicio, ni el cincuentenario de la aparición del libro editado por el Fondo de Cultura Económica.
Pero que los niños y sus papás miserables vayan a empeñar las Tablets que les entregue el caritativo gobierno, no impedirá que en un futuro informe se presuma que se distruyeron entre los escolares tantos miles (o millones, dirán) de aparatos “que facilitarán la educación y la actualización tecnológica”.

007 (licencia para bloquear)
Cuando los manifestantes, los protestatarios, los inconformes, los indignados, ocupan las calles, bloquean el paso a las personas y a los vehículos, los comerciantes afectados, los hoteleros y los restauranteros, los automovilistas atrapados y en general la “gente decente” en general que queda imposibilitada para utilizar las rúas citadinas, de inmediato demandan que la policía intervenga, que el gobierno castigue a quienes se atreven a impedir que se ejerza el derecho al libre tránsito.
¡Ah, pero si ese bloqueo, cierre de calles, impedimento total de transitar por la zona céntrica de la capital, no de un día, sino de varios, es por culpa de James Bond, el asunto es diferente!
Y es que el 007 sí tiene licencia para bloquear, para ocupar la plancha del Zócalo, para inventar “días de muertos joligudenses”, calacas gigantescas, y para que sus audaces pilotos hagan acrobacias en sus helicópteros (¿o se los habrán prestado las autoridades capitalinas?).
El Jefe gobernante por la libre (pues ni es de izquierda ni de derecha, ni del centro, sino todo lo contrario), el señor Nohaymancera Quelaque arde, decretó que desde el jueves 19 de marzo y hasta el 1º de abril, la ciudad de México era Sonylandia, propiedad de la empresa productora y que ningún peatón o vehículo debía atreverse a cruzar por el Centro Histórico (¿les habrán dado esos días a los trabajadores de Hacienda, de la Presidencia y del Gobierno del DF y los habrán pedido “sin goce de sueldo” Videgaray, Peña Nieto y Mancera?).
Como es un honor aparecer en una película de James Bond, aunque sean los 4 minutos que ofreció el productor Michael G. Wilson, que la ciudad se pare 11 días no importa, al fin que los artistas de cine son gente bonita, aseada, blanquita, que no va a hacernos quedar mal ante el mundo, porque si el nuevo Bond tenía una historia en que salvaba al Jefe de Gobierno del ataque de un mexicano que quería matarlo y si es verdad que Sony aceptó cambiar la historia, a cambio de no perder el apoyo fiscal de 14 millones de dólares, entonces, hay que compensar a los complacientes productor, director, guionista y actor.
¿Que se le podría haber dado mejor uso a esos $225 millones de pesos, con los que un editor podría haber hecho muchos libros, un director de teatro varios montajes y un director de cine haber completado una buena producción? Es cierto, pero a Bond se le va a ver en todo el mundo.
Cuando se le enteró al gobernante del DF Nohaymancera Quelaquearde, sobre las quejas de la gente por violentar la vida normal del Centro de la Ciudad, justificó la toma de esa parte del Distrito Federal, por el dinero que va a dejar al país la película de James Bond. Así que ya lo saben maestros, padres de los deudos de Ayotzinapan, braceros que no han recibido la lana que les deben, todos los que quieran apoderarse de las calles de México: ¡Pónganse con su lana!
La sugerencia al guionista fue que en vez de que el presunto magnicida fuera un narco mexicano, mejor que eligieran a un villano extranjero y que en todo caso se intentara matar no a un político, sino a un líder social. ¿Habrán propuesto que ese líder podría parecerse a López Obrador?

Ya había ley, faltaban los terroristas
Así como hicieron los laboratorios farmacéuticos que primero crearon el remedio, el Ritalín y después inventaron la enfermedad, TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), en México los legisladores primero establecieron la sanción a los terroristas y ahora hay que motivar que aparezcan los terroristas.
Al fin que es muy fácil, si se siguen al pie de la letra las instrucciones que dicta el Departamento de Estado:
* Primero, jurarle solidaridad y lealtad a las barras y las estrellas.
* Hacerles saber a los vecinos del norte, con hechos, no con palabras, que sus enemigos son también los enemigos de este país.
* Mostrarse dispuestos a enviar gente a pelear por ellos, se metan donde se metan.
* Como ya se frustró una vez, en el gobierno de Fox, por el apresuramiento de Jorge Castañeda, la posibilidad de mandar soldados mexicanos al frente, comenzará ahora de otra manera la sensibilización y el colaboracionismo mexicano.
* Dar de alta a unos militares mexicanos como “cascos azules” puede ser una buena estrategia. Ya se le comunicó a la ONU y a USA que van a Haiti y al Sahara los primeros “cascos azules” mexicanos.
* Una vez establecida la “buena voluntad” del gobierno mexicano para acatar la “santa voluntad” de EU, se pueden enviar más “cascos azules” a lugares de mayor tensión bélica o en plena guerra, para que vayan por delante a pacificar a los rijosos, que pueden ser la Yihad, Hasam o Al Qaeda, con lo cual ya quedan comprometidos los mexicanos y señalados por los terroristas como próximos blancos de sus ataques, nomás por andar de ofrecidos, metiéndose en broncas ajenas
Entonces sí, se habrá completado el cuadro y la ley antiterrorista que se acaba de aprobar por los inconscientes senadores, para combatir a los que se roban los combustibles, que seguramente no son terroristas sino simples ladrones, empleados de personajes ricos porque la tecnología que utilizan y la información que compran no es de menesterosos.
¡Qué bonita manera de ganarse el título de Mr. Amigo!

En el Mes del Escritor, las Cenas Cultinarias
No es oficial el nombramiento, pero el heterónimo de esta sección, Héctor Anaya, propone que abril sea considerado el Mes del Escritor, pues méritos le sobran. Y para ser congruente, prepara las Cenas Cultinarias en honor de cuatro grandes autores: Oscar Wilde, el lunes 6; Sor Juana, el lunes 13; Miguel de Cervantes, el lunes 20 y Jorge Luis Borges el lunes 27.
Las Cenas Cultinarias, que es una forma alterna de poner en contacto al público con las letras y los letrados, tendrán lugar en el restaurante Tres Cielos (ahora que el Papa ha denunciado que nos va como nos va por culpa del Diablo, más vale acercarse al cielo que al infierno), que se encuentra en la colonia San José Insurgentes, en José María Velasco y Saturnino Herrán.
¿Por qué Mes del Escritor?
Porque en abril concurren dos festejos relacionados con las letras: el 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, porque en esa fecha, pero en 1805 nació Hans Christian Andersen, que fue el primero en escribir cuentos para niños, ya que Perrault y los hermanos Grimm, lo único que hicieron fue rescatar leyendas populares, nada apropiadas para niños, por crueles, sanguinarias y deshumanizadas. El otro festejo es el 23, Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que recuerda la coincidente muerte el 23 de abril de 1616 de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso.
En abril nacieron 10 escritores que han sido galardonados con el Premio Nobel: Anatole France, Gabriela Mistral, Samuel Beckett, Seamus Heaney, Jean Marie G. Le Clezio, Vicente Aleixandre, Tomas Tranströmer, José Echegaray, Halldor Laxness, Carl Spitteler.
Por si fuera poco, eligieron abril para nacer destacados escritores: Zola, Baudelaire, Tablada, Lautremont, Marguerite Duras, Cioran, Lenin, León Felipe, Toynbee, Kavafis, Kant, Nabokov, Bernal Díaz del Castillo, Kant, Daniel Defoe, Fernando del Paso, Cabrera Infante.
Y a mayor abundamiento, en este cultural abril se creó la Biblioteca Nacional de México y se fundaron la Academia Mexicana de la Lengua y el Archivo General de la Nación.
¿Algún otro mes tiene razones para ser considerado del Escritor?
Por eso es que el escritor Héctor Anaya y el Taller Abrapalabra lo eligieron para presentar las Cenas Cultinarias, en las que se preparan los platillos que los autores renombrados o sus personajes solían comer (en este caso: Wilde, Sor Juana, Cervantes y Borges), para que al tiempo que los parroquianos degustan los alimentos y el vino que se ofrece, escuchen datos de interés sobre los escritores y sus obras, que presenta Héctor Anaya, con ayuda audiovisual y acompañado del escritor o escritora en persona, con quienes suelen retratarse los cenadores, para tener un testimonio gráfico de su histórico encuentro.
La velada finaliza gozosamente con el juego de la Bibliomancia (la obra del autor responde a las preguntas del público).
El restaurante tiene un cupo limitado a 30 personas, por lo que hay que reservar con anticipación, mediante depósito bancario. Y hay que apresurarse, porque la experiencia indica que se agotan los lugares.
Quienes deseen más informes, pueden hablar al 5553-2525 o enviar correo a abrapalabra@prodigy.net.mx