REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Guadalupe Amor: Mujer de altos contrastes


Martha Chapa

Me envuelve el polvo, y me inquieta.
¿Por qué vendrá de tan lejos?
Y ¿cómo en residuos viejos
mundos pasados sujeta?
-El polvo no tiene meta,
ni principio habrá tenido;
sé que siempre ha contenido,
en su eternidad convulsa,
la arcana fuerza que impulsa
a lo que es y a lo que ha sido

Guadalupe (Pita) Amor


Sabemos, sí, que su vida fue complicada y llena de situaciones comprometedoras y peligrosas.
Quizá para compensarlas, Pita Amor tenía la costumbre de elogiarse de forma reiterada y hasta desmedida en sus pláticas y escritos.
Solía usar de forma repetida términos grandilocuentes o frases rimbombantes, sin merma de su ingenio poético.
Considero que lo importante es tratar de desentrañarla hasta donde sea posible. Estoy segura de que vale la pena, pues se trata de una mujer con cualidades intensas, exageradas y en ocasiones contrastantes o desatinadas. Y fue poseedora, también, de defectos desmedidos por su temperamento turbulento, telúrico, más allá de cualquier fórmula convencional.
Por eso, para tratar de comprenderla hay que situarla fuera de toda simulación y convencionalismos. Dejar a la vista a esa Pita dueña de un vivaz intelecto en permanente ebullición creativa y presa frecuente del desenfreno.
La historia cuenta que fue hija de un hombre y una mujer que eran primos. Se ha dicho que este tipo de lazos familiares pueden llegar a generar frutos anómalos, si bien se trata de una afirmación que debe matizarse, ya que la consanguinidad no siempre surte efectos negativos en la descendencia, por lo que debe hablarse más de una potencialidad de riesgo que de una condena ineludible. Esto nos recuerda, por cierto, al genial pintor francés Toulouse Lautrec, descendiente de primos hermanos, quien sí tuvo malformaciones físicas, pero no se vio afectado en sus capacidades intelectuales y creativas que, como sabemos, fueron enormes.
Intento, entonces, trazar el boceto de una mujer con cualidades extremas y, en consecuencia, defectos extremos. Un personaje con una personalidad cuyos alcances no pueden medirse con los métodos habituales: poseedora de una mente brillante al tiempo que ofuscada y desbordada, con una vida compleja, apasionante, desordenada, enmarañada.
En efecto, Pita Amor solía usar de forma reiterada las figuras retóricas, como las hipérboles, para expresar su talento poético. Pero es su obra poética la que eleva su espíritu y hace reflexionar al lector sobre el altísimo grado de narcisismo y autoestima de Guadalupe Amor, construido por ella misma como una coraza para defenderse del mundo exterior y, a la vez, para salvaguardar a una mujer fuera de serie. Ser que se asume como creadora a través del poder de la palabra, en tanto genera un universo con cada palabra.
Así, por ejemplo, contrario a lo que leemos en Polvo, refulgen sus versos de manera luminosa y contemplativa. Lo entiendo, pues, como una pausa de Pita para respirar y abrazar el mundo, apreciar su hermosura y relacionarse con él, no como una prisión de la que se quiere salir.
Rindamos siempre homenaje sentido y cariñoso a Guadalupe Amor, leyéndola y adentrándonos en su vida.

www.marthachapa.net
Facebook: Martha Chapa Benavides
Twitter: @martha_chapa