REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Confabulario

Instantáneas


Silvia Paulina Martínez

Virtudes de un arácnido
Si te dicen que tienes cara de araña, quiere decir que te enmarañas, que construyes geometría para conseguir algo en tus entrañas. Te mueves entre una esquina y otra en las oscuras cabañas. Y si alguien te daña huyes con mucha maña. Corres y rasguñas las paredes como escalando una montaña, por eso te apareces todas las mañanas. Te empeñas en sacarle un bien a tus males, de tus lagañas haces tu vivienda. Sueñas y te adueñas de tu presa. Haces señas para advertir tu presencia, muchas veces enseñas tus patrañas. Aunque pequeñas sean tus manos desempeñas arduas campañas. Pululas en el polvo, pero ello no quiere decir que no te bañas, porque aguantas tormentas que caen como en cañadas. Sólo Dios sabe de qué añada seas, porque engañas con tu apariencia las veces que has quedado preñada. ¿Quizás y hasta tienes lejanas primas en España? Si te dicen que tienes cara de araña, no te ofendas, mejor diles: ¡no me extraña!

En el tráfico de la vida
¿Adónde vas hombre tan cansado con mirada cifrada, con nariz enojada y mueca en el estómago?, ¿hacia qué lugar te diriges con esa carga pesada, esa mente golosa, ese abrigo febril, esa boca torcida y ese fleco mal cortado?, ¿adónde diriges tus pasos? ¿Adónde te escondes detrás de esas risas infligidas, detrás de esos hombros tristes, detrás de ese cuerpo ennegrecido? A mí me parece que vas hacia la muerte, pero tú no crees en la suerte. Aunque cargas amuletos y crucifijos en forma de cobertizos y de un escepticismo hacia todos los platillos que se muestran en tu mesa. No sabes decir nada, sólo haces preguntas y añades puntos suspensivos a esos ojos, ojos que me vuelven loco porque no son ventanas sino espadas que se afilan en cada deslizamiento de tu cara; sabes juzgar, pero aún no has aprendido a jugar, aún te mudas cada vez que alguien te hace un halago, aún tiemblas cuando una boca pronuncia tu nombre, nombre que pronto habrán olvidado.