REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 08 | 2019
   

De nuestra portada

Trashumancia del amor cautivo


Roberto Bañuelas

XXI

Incompatible e inmune
a la epidemia del plagio espiritual,
me multiplico en los espejos
de las ferias histéricas
y cumplo las mil y una jornadas
de amarte a destiempo y fuera de lugar.

Ardentísimo y seguro servidor de tus encantos,
mis deseos y afanes se tuercen y se anudan
en las espinas y el ayuno de tu ausencia.

Piénsame y siénteme como el péndulo
de una posible y cercana transmigración armónica.
Considera a los antiguos dueños de tu gravidez
como el desencanto de una póliza de réquiem.
Ateo inconcluso, en ti redimo las lagunas
bullentes de mis dudas.

Madona errante,
señalas el rumbo de mi peregrinación
hacia el gran combate
celebrado en el valle de tu hermosura.








XXII

Habitante rebelde de las sombras,
me llegará el regalo de tu luz.
Como enviada de una lunación perpetua,
disiparás todo régimen de ausencias
contra los celos y los fulgores del sol de ayer.

Este día está poblado de todas las horas por vivir
frente a la edad de mi existencia
que se anuncia en un recuerdo de pasado
cada vez más remoto frente al avance de tu encuentro.

Soy el creador y la criatura
de un testamento sin futuro
porque nazco siempre con el día que me viene de ti.

Encina poderosa que trastocas tu ramaje
en arboladuras de velámenes nocturnos
y me haces viajar en el río caudaloso de tu savia
hasta alcanzar la orilla de nuevas constelaciones.











XXIII

Cuando la tarde da la última campanada de luz,
nos está llamando a que hagamos un brindis amargo
con las últimas gotas de lo que no pudo ser.
Podría creerse que se acerca el fin
o que nos extraviamos en un nuevo comenzar.

Yo quiero inaugurar cada día el júbilo de tu amor
con la sonata para solo de horizonte con arco iris.
Llega el momento supremo para detener el tiempo,
y sólo la magia sin fraudes lo hace posible.

Estrella de caminos, flor de tiempo y espacio,
esfera de la fortuna, mapa de viajes al centro de ti,
mensajera de los paraísos perdidos,
renacidos en un líquido cielo
que no acepta confundirse
con la invención de otro diluvio.













XXIV

Me reconozco en la dimensión del amor
que busca cada día anudarse
al destino de tus raíces sagradas.
Los tiempos y las edades
tejen la trama de otro aniversario.

Tú y yo, sumergidos en un sueño de fulgores,
celebramos la plenitud del día
y esperamos la prolongación de la vida
en el insomnio rojo que despierta a los volcanes.

Los mitos, asociados a la esperanza,
me hacen el regalo de un pegaso
y me nombran guardián vitalicio
de la marea portadora del éxtasis
que descifra el imán seductor de tu existencia.

Guerrero insomne,
sueño que duermo tendido en las playas de tu cuerpo.
Viajante apasionado,
soy el preludio pero no la fuga,
sin dejar de cumplir el pacto
con la tarde de fuego que te envuelve.







XXV

En el homenaje póstumo del día,
la noche nos recompensa
con estrellas y luciérnagas.
En defensa propia del amor iluminado, nos alejamos
de la costa atormentada por un mar enloquecido.
La otra orilla se acerca a nuestros pasos.
No hay testigos.
Iniciado en el campo de las apariciones,
oficio, al fin, como elegido,
en el campo infinito de la dicha.
Eras la visitante, la evanescente imagen,
la barca lejana contra la bruma hostil.
Eres puerto, camino, manantial,
cumbre y río de mis sueños y mi vida.
Aquí,
en las dimensiones del amor que inspiras,
dejo como testamento
la plena magnitud de mis delirios
a beneficio de los dolientes peregrinos
del amor no alcanzado.



XXVI

Tu cuerpo,
pirámide y altar
que atesora el canto de tu alma,
se vuelve diario ceremonial
para el ritual ferviente
de todos mis ensueños,
siempre ebrios con la miel que me prodigas.

En un silencio concentrado
desde los embriones de todos mis delirios,
cancelo las palabras que no sean capaces
de proclamar el hechizo en que floreces.

Cierro los ojos
y dejo que las manos me guíen
a los valles y montes,
a las luces y aromas
de tu piel en primavera.












XXVII

Mientras los mitos y las leyes
asisten al parto de una rueda de la fortuna
en que todos se reparten
la misma resignación de ayer,
yo prefiero el alumbramiento casual
de otro encuentro a campo abierto,
pero poseído y dueño de ti,
inventando el otro lado de la luz
y cancelando en una hora
las tristezas y amarguras
de este siglo que se acaba.

El mensaje más urgente
es que estoy viviendo
en una prisión condicionada por tu recuerdo
y que tengo poderosas ofertas
para residir en el olvido.




XXVIII

Atacado de fiebre creadora,
me abrí paso en el insomnio
y diseñé el hechizo de varias estatuas
en posiciones victoriosas de amor consumado.

Vivo en una sueñomaquia continua
en que se impactan las noches pasadas
con la violencia de este verano interior.
Cada hora sin ti es una fecha de duelo
que me invita a buscar otro camino
para poder cometer el asalto a corazón abierto
en el abandono de la tarde rota.

En el memorial de la duda se abre paso,
como un pedestal de luz,
el recuerdo siempre vivo de tu amor.

¡Qué cortos me parecen los años vividos!
¡Qué largas las horas sin vivir en ti!




XXIX

No todo es triunfo ni todo es canto
cuando el verbo queda descarnado,
y es inútil amar a los mártires
porque fueron capaces de renunciar a la nada.

Yo te propongo, amada,
la creación de niños prodigio
para instaurar un orden
que renueve a este planeta carcomido
e infestado de manifiestos al pasado.
¡Basta ya de tantos ridiculum vitae
que nunca llegan al final!

La espera no requiere ni premio ni testigo,
ni convidados ni vengadores:
este viaje es de dos.
Cuando la tarde da la última campanada de luz,
nos está llamando para que hagamos un brindis
con todo lo que puede ser.
Pudiera creerse que se acerca el fin,
pero se trata del eterno comenzar.




XXX

Yo quiero inaugurar cada día la fiesta de tu amor
al mismo tiempo que se oiga una música de arco iris
y los pájaros derriben con su canto
los enigmas siniestros de una sociedad de consumo
que impide con torpeza precisa
la instauración de la dicha total.

Llega el momento supremo
de jugar a detener el tiempo,
y sólo la magia de la vida plena lo hace posible.

Estrella de caminos,
rosa de tiempo y espacio,
esfera de la fortuna,
álbum de viajes al centro de ti,
pinacoteca de vibrantes recuerdos,
mensajera de los paraísos perdidos
y de un líquido cielo
que se confunde con el diluvio esperado.