REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Arca de Noé

De cómo Steve Jobs evitó que sus hijos usaran el iPad


Benito Kozman

Hace muchos años circuló como mito urbano la historia de un alto directivo de la marca Coca Coca que tenía terminantemente prohibido que sus hijos consumieran en casa el delicioso refresco negro burbujeante. En lugar del helado líquido de la botella curvilínea y la lata metálica de color rojo, mucha agua y jugos naturales…
Pues resulta que algo similar parece que ocurrió en su momento dentro de las paredes de la residencia del visionario Steve Jobs, el fundador de Apple, el magnate de la industria tecnológica, uno de los hombres más importantes de finales de siglo XX e inicios del XXI, al menos en lo que a avances tecnológicos respecta.
De acuerdo con un artículo escrito por Nick Bilton para el New York Times, el periodista rememora la ocasión, a finales de 2010, en que supuso delante de Jobs que los hijos de éste adorarían el iPad. Pero cuál no sería su sorpresa cuando supo de muy buena fuente que la familia Jobs, con cuatro hijos nacidos entre 1978 y 1998, regulaba el acceso de sus vástagos a la tecnología.
“No lo han utilizado”, fue la respuesta del también primer accionista individual de The Walt Disney Company. “Limitamos la cantidad de tecnología que nuestros hijos usan en casa”, recalcó.
Bilton confiesa que se había imaginado el interior de la casa familiar plagado de pantallas táctiles, la mesa del comedor confeccionada a base de azulejos iPads, además de iPods bajo las almohadas de las habitaciones de los invitados, como si fueran cajas de chocolate que se regalan a los amigos…
De ahí que el columnista del New York Times no dude en calificar al cofudador de Píxar como un padre low-tech. Lo curioso es que al parecer Jobs no fue el único. De acuerdo con este artículo, no son pocos los ejecutivos de la alta tecnología que controlan, a veces con mano dura, el acceso de sus hijos a los artefactos y programas que ellos mismos idean, fabrican y promueven.

Chris Anderson

Uno de estos padres restrictivos es Chris Anderson, ex editor de Wired y ahora mismo Director Ejecutivo de 3D Robotics, un fabricante de aviones no tripulados, quien ha establecido controles parentales para todos los dispositivos tecnológicos de su hogar.
'Mis hijos nos acusan, a mí y a mi esposa, de ser unos fascistas -ha confesado Anderson-, excesivamente preocupados por la tecnología; dicen que ninguno de sus amigos sigue en sus casas las mismas reglas'.
Sus palabras se muestran más graves cuando admite: 'Es porque hemos visto de primera mano los peligros de la tecnología. Lo he visto en mí mismo, no quiero ver que eso suceda a mis hijos', recalcó.
En casa de Alex Constantinopla, por ejemplo, Director Ejecutivo de la Agencia OutCast, una firma tecnológica centrada en comunicación y marketing, el hijo menor de cinco años tiene prohibido el uso de aparatos de lunes a viernes, mientras que los otros dos mayores, de entre 10 y 13 años, disponen sólo de 30 minutos al día en los días de escuela.
Evan Williams. (AP Photo/Paul Sakuma, File)

Por su parte, Evan Williams, fundador de Blogger, Twitter y Media, y su esposa, Sara Williams, no esconden que, en lugar de iPads, sus dos hijos tienen cientos de libros “que se pueden tomar y leer en cualquier momento”.
Según algunos estudios, los niños menores de 10 años parecen ser más susceptibles a convertirse en adictos a la tecnología, por lo que los padres más atentos a este problema reducen a cero su uso durante los días de estudio. Y luego, durante el fin de semana, el acceso al iPad y a los teléfonos inteligentes puede ir de los treinta minutos a las dos horas…
Para los niños entre 10 y 14 años, el uso de la computadora estaría autorizado durante la semana, pero solo si se trata de hacer los deberes escolares.
Llama la atención de este analista y de buena parte de la sociedad que sean los mismos implicados en el sector tecnológico quienes lancen una señal de alarma al resto de los factores de la sociedad sobre la exposición a contenidos nocivos como la pornografía o el mismo acoso entre menores, además de la alarmante tendencia a la adicción infantil hacia toda una seductora variedad de dispositivos tecnológicos y redes sociales de los que nosotros, hace apenas veinte o treinta años, no teníamos ni la más remota idea.
Y como Steve Jobs falleció en octubre de 2011 sin que Nick Bilton le hiciera la segunda parte de la pregunta, a éste no le quedó más remedio que acercarse a Walter Isaacson, el biógrafo del genio de Palo Alto: “¿Qué hacían los hijos de Jobs cuando estaban en casa?”
“Todas las noches -relató el amigo del genio-, Steve se reunía a cenar con su familia en la larga mesa de la cocina, y allí conversaban sobre libros, sobre historia y muchas cosas más. Nunca nadie sacó un iPad o una computadora. Y sus hijos no parecían en lo absoluto adictos a esos dispositivos.”

https://co.noticias.yahoo.com/blogs/el-viralero/de-c%C3%B3mo-steve-jobs-evit%C3%B3-que-sus-hijos-usaran-el-ipad-023816627.html