REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
20 | 06 | 2018
   
31-07-2017 
Carta a mi adorada Flannery
Autor: Mariana Chávez
Querida Flannery.

Hace 53 años dejaste este mundo probablemente con el dolor del que se apoderó de tu cuerpo, el lupus. Me pregunto si antes de descubrir tu privilegiado poder con la pluma, los encantamientos que tenías para la transformación de personajes a personas ¿Eras feliz en la granja de tus padres en Georgia? ¿Qué querías ser cuando eras niña? ¿Te imaginabas como la típica ama de casa norteamericana sureña y devota?.
Adorada Flannery, lo que tu cuerpo no te permitió hacer debido a la incapacidad, lo recorriste con tu imaginación en "Sangre sabia" al regresar con bien a ese soldado de la guerra y convertirlo en un predicador renovado y loco, como también lo hiciste en "La gente buena del campo" tal vez asomando un poco de lástima por esa pobre chica inteligente pero atrapada por su pierna de palo, en cierto modo como tu cuerpo te ató, con la compañía de los pavo reales que críabas en la granja familiar mientras tu cerebro creaba personajes horribles por fuera, fanáticos religiosos, gente humilde, de campo, porque ¿Quién más pudo haber escrito acerca de la vida de aquella gente mejor que tú?.
Bella Flannery, tú, una de las mujeres del movimiento gótico sureño de la literatura, quien odiaba a su colega McCullers, amiga de Elizabeth Bishop y Robert Lowell, la Flannery O´Connor cristiana que no toleraba los excesos religiosos de los sureños pero que al final, antes de morir se dio una oportunidad a las aguas milagrosas de Lourdes, donde como la gran mujer que fuiste no pediste por tu salud sino sólo un poco más de vida para terminar Why do the heaten rage? . Curioso que tuvieras 33 años cuando emprendiste el viaje sagrado, justo la edad de la muerte de Jesús. 
Seis años después, el mismo estado que te vió nacer, te vió morir, a los 39 años. 
Inteligente Flannery, hay tantas preguntas que hubiera querido hacerte si aún vivieras, ahora te has convertido en otro personaje, una escritora muerta, una mujer que conocíó el dolor pero no lo dejó avanzar más de lo debido, ¿Un "freak"? como tú solías llamar a tus personajes. Sabes, no es raro que al buscarte y preguntar por ti muchos no te reconozcan y me pidan una y otra vez que les deletree tu nombre (Faltos de cultura). 
Mientras tanto te seguiré buscando, desde el día que te descubrí en el inmenso mundo del internet gracias a mi Tesis te prometo que jamás te soltaré, como lo he hecho con mis escritores favoritos. Flannery, eres inspiración.