REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 01 | 2018
   
26-11-2012 
A Jose Antonio
Autor: Lic. Jessica Gabriela Camacho Cid de León
Gracias, por nacer para ahogar mis miedos, por tus silencios, por tu consuelo, por tu mirada llena de amor, por tus palabras oportunas cuando me sentía desfallecer, por tu apoyo, por hacerme sentir la mujer mas amada, deseada, segura, hermosa, por esa sensación de confort, de tranquilidad que siempre tuve a tu lado, por las experiencias compartidas, por mostrarme la capacidad que tengo de darme, de amar, de hacer, de crear, por tu sonrisa, tu mirada intensa, serena y clara, por tu mirada llena de amor, por tu paciencia, por tu lucha por mi, por convertirme en tu todo. Porque mi mejor estado fue estar enamorada de ti.
Gracias, por el tiempo compartido, por las risas, las alegrías, las penas, los trabajos, por ser como fuiste, porque le diste sentido a mi vida triste y vacía. Tú me hiciste cambiar con tu amor, ser más humana, ser quien verdaderamente soy, me diste lo más importante: el amor y la bondad, me dejaste conocer la ternura de Dios a través de ti, por tu tiempo, que me mostró lo importante que fui para ti, por llevarme a mi destino eso es algo invaluable, por convertirme en tu vida entera, y por hacerme tu razón de vivir, por ser la elegida para compartir tu vida un largo periodo de tiempo.
Gracias por creer en mi cuando nadie lo hacia, por estar conmigo cuando sentía que era un fracaso, por darme ánimo, por enseñarme a reír, por enseñarme las cosas simples de la vida, por mostrarme que lo valioso no es el dinero, sino el tiempo que das a las personas, gracias por todo lo que me amaste, por tus versos llenos de amor, por los intensos momentos de pasión que me hicieron tocar a Dios con las manos y que me llevaron a paraísos desconocidos por los seres humanos.
Gracias por tu vida, por existir, por dejarme conocerte, por darme la oportunidad de amarte, de cuidarte, de enseñarte, de saber que soy capaz de amar sin condición, por enseñarme a valorar la vida, por enseñarme a perdonar, a comprender, a escuchar a ser compasiva, a luchar, a amar, a desear, por enseñarme a tener un espíritu ardiente pero sereno. Te amo.
Gracias, por enseñarme a tener fe en mí en los demás, en Dios, en mis padres, en el mundo, en la gente, en los desconocidos, en los amigos, porque me enseñaste que lo único que necesitaba para tener éxito en mi vida era estar enamorada y llena de amor, eres la persona que tocó mi alma, atravesó mi espíritu y me llenó el corazón, una vez más termine esto por ti y para ti, me enseñaste el significado del amor verdadero, puro, limpio y desinteresado.
Gracias por ser mi inspiración para terminar algo en la vida por amor a ti, por robarme el aliento con una mirada, por arrancarme un suspiro con tu sonrisa, por dejarme ver en tus ojos, por sentir tu abrazo cálido, por sentir tu beso pronto y sincero, por dejarme conocer el amor verdadero...