REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
16 | 01 | 2018
   

Letras, libros y revistas

Aniversarios de Carlos Bracho, Federico Patán, Enrique Florescano, Helena Poniatowska y Pablo González Casanova


José Miguel Naranjo Ramírez

8O AÑOS DE CARLOS BRACHO
Cuentos Cínicos
En los últimos cincuenta años de vida pública en nuestro país, uno de los personajes más reconocidos es el Primer Actor Carlos Bracho, quien puede ser presentado como activista, comunista, intelectual inorgánico, torero, declamador, político crítico; no obstante, en los festejos de los ochenta años de vida de Carlos Bracho, lo presentaré en una faceta que ha cultivado de manera permanente y es la de escritor de cuentos.
El artista mexicano ha tenido una enorme trayectoria en el cine, en el teatro, en las telenovelas. Carlos Bracho es un hombre de cultura, principios, ideas e ideología. En su carrera como actor ha compartido escenarios con artistas de la talla de María Félix, de quien me confesó que su sola presencia imponía, ha representado personajes históricos e importantes en la vida de México como el de José Vasconcelos en la película: Antonieta. En general, hablar de Carlos Bracho es referirnos a un hombre que ha vivido intensa y apasionadamente su vida, una vida llena de experiencias, anécdotas, amores, luchas sociales, y es precisamente parte de sus vivencias las que nos presenta en el libro: Cuentos Cínicos.
Partiremos que estamos frente a un libro de cuentos, eso implica que lo narrado es ficción, aunque no olvidemos que la realidad muchas veces supera a la imaginación. En esta bella colección de cuentos Carlos Bracho desarrolla una variedad de temas muy afín a su personalidad, en el cuento: “Una muralla de Flores”, Bracho realiza un homenaje y reconocimiento a su maestro el poeta Efraín Huerta, quien es el protagonista central de la historia: “El de la voz cantante era Efraín Huerta, claro él era el maestro, y nosotros los aprendices de brujo.”
Carlos Bracho ha sido un gran viajero, ya sea por motivos de trabajo como actor, por gusto personal, o por ir a defender sus ideas políticas; ha viajado por todo el mundo, en el libro nos encontraremos con un personaje que nos platica su bello recuerdo de la maravillosa Helga, quien es una azafata alemana:
“Quizá su español era pésimo o mi alemán infame, o no supe aclarar la situación, el caso fue que las luces de atrás, de los lados, de arriba, se apagaron y nos sumergimos en las tinieblas seductoras. Volamos al interior de nuestros cuerpos. Allí estaba ella con sus largos cabellos. Era de una palidez mortal que aguzaba los sentidos, los reducía al tacto y los lanzaba a las caricias. –Tenemos diez minutos –dijo. Y con sus dedos me afirmó el tiempo de que disponíamos para huir, para desbocarnos por las rutas de Afrodita. Su ternura y esos leves quejidos y esa forma entrecortada de decir las cosas, la hacían aparecer ante mí como algo irreal. La nave posó en tierra con suavidad. Adiós, Helga –dije en un susurro. Adiós ojos azules como música de Wagner. Adiós cuerpo de más allá de las nubes. Adiós tú que te entregaste entera.”
Si en su viaje a Alemania, el personaje en pleno vuelo amó por un instante a Helga, luego viajará a Rusia, tal vez, a un evento del Partido Comunista, en este viaje conoció a Farida, con ella también existirá un apasionado romance. El protagonista seguirá viajando y sorprendentemente en la ciudad de Viena, Austria, tendrá una bellísima historia de amor con la célebre cantante irlandesa Sinead O`Connor, el cuento es magistral, sin embargo, el cuento que más me provocó sentimientos personales se titula: “Antigua”, aquí el protagonista con inmenso afecto y nostalgia nos cuenta su historia de amor con Eugenia, y utilizando la estructura de “Antigua”, el escribidor contará una historia muy similar que le sucedió a “Alonso Quijano” el cuerdo, en un lugar de adonde siempre quiere acordarse.
Estefanía significa “bien coronada”, ahora puede ser rebautizada como bien amada, rememoro perfectamente la fecha del 2 de enero, ¡Cómo olvidarla! Si en esta vida rutinaria y ordinaria, llena de vacíos, los momentos extraordinarios son los que le dan esencia y sentido a nuestra existencia, sabíamos que lo haríamos sólo una vez y que nunca más volveríamos a vernos, la hora acordada llegó, Alonso pasó por ella, ambos estaban decididos, eso no evitaban los enormes nervios, el paisaje de la sierra de los brujos lucía majestuosa, pero la belleza de Estefanía era más imponente y cautivante, llegamos a donde el destino nos había deparado un espacio para amarnos, besarnos, querernos, saciarnos, entregarnos, y antes de continuar el relato utilizaré como base las preguntas que Carlos Bracho realiza en “Antigua”: “¿Cómo describir su cuerpo? ¿Cómo especificar su altura? ¿Cómo evaluar sus caderas? ¿Cómo hablar de su cintura? Ninguna respuesta cuando hay embriaguez y aturdimiento. Pero sobre todas las cosas, ¿Cómo permanecer sin movimiento ante su pecho?”
Recuerdo al inicio cuando la besé para disminuir mis nervios, los suyos, mis manos al mismo tiempo querían acariciar su rostro y desabotonar su blusa. Un beso profundo, sentido, donde queda muy claro que el sabor, el olor, la esencia de los dos se vuelve una sola, éste fue el momento donde los nervios desaparecieron y todo se volvió libertad, entrega total, aún conservo la imagen cuando por fin desabotoné y quité poco a poco su blusa, sus pechos lucían más bellos que los cerros antes vislumbrados, su color y olor de piel te hacían viajar al infinito con el único propósito de no regresar de él, es decir, si se pudiera quedarse eternamente besándola, acariciándola, sintiendo esa sensación de calor indescriptible, creo firmemente que ese sería el verdadero paraíso. El acto continuó, en ese instante nada se interponía entre Alonso y Estefanía, de repente el final llegó, siempre llega, pero el acto ahí queda como una manifestación de amor, de pasión, de entrega total, diría Florentino Ariza, personaje de la novela: Amor en los tiempos del Cólera de Gabriel García Márquez: “La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y que gracias a ese artilugio logramos sobrellevar el pasado.”

8O AÑOS DE FEDERICO PATÁN
Último Exilio

México fue uno de los países que más exiliados españoles recibió en el contexto de la guerra civil española, muchos de los “trasterrados” eran destacados artistas e intelectuales, entre los que se encuentran José Gaos, Luis Buñuel, Joaquín Xirau, pero el gran aporte cultural que trajo el exilio tendrá una benéfica duración, porque con sus padres llegaron muchos niños que con el paso del tiempo se convirtieron en reconocidos intelectuales mexicanos, ejemplo de ello son José de la Colina, el recién finado Ramón Xirau y Federico Patán quien se encuentra cumpliendo 80 años de vida.
Sólo tenía dos años cuando Federico Patán arribó a tierras mexicanas, su formación la adquirió en la Universidad Nacional Autónoma de México, misma institución donde se ha desempeñado como catedrático e investigador. En el año 1986 salió publicada su primera novela titulada: Último Exilio, obra editada por la Universidad Veracruzana, galardonada con el premio Xavier Villaurrutia, y es precisamente la obra seleccionada con la que festejaremos al ilustre escritor español-mexicano.
La novela estará centrada en recuerdos, memorias de un pasado que se ve distante, pero se siente cercano. Eugenio es el personaje central, se encuentra en un cuarto de hotel y luego, luego, se percibe que es un hombre en soledad, siente añoranza, su encierro lo ayuda a recordar y reflexionar sobre el exilio, su niñez, sus amores, la relación con su padre y madre. Independientemente de la estructura e historia de la novela, en ella nos encontramos un sinfín de meditaciones que nos hacen pensar y repensar sobre nosotros mismos.
Es importante puntualizar que en todo el recorrido de la novela nos encontraremos con historias de momentos ya narrados y el personaje las repite; sin embargo, el exilio es tema medular y Odiseo la leyenda y símbolo del exilio, sin dejar de mencionar por supuesto, que la obra tiene mucho de rasgos auto vivenciales. Imaginémonos la escena en la vida real siendo el año 1939 cuando la familia Patán decide exiliarse en México, Federico era un niño de dos años y sus padres dejaban su país por motivos de una guerra, pero por naturaleza humana ese viaje al mismo tiempo representaba la esperanza e ilusión de una mejor vida, ésa es una posible imaginación, la de Federico Patán en la novela es la siguiente:
“Tenderse hacia lo inesperado, consciente del peligro; ofrecer paso a la casualidad, por duras que fueran las consecuencias; iniciar un exilio exterior equivalente al interno. El niño en brazos, ella al lado, contemplaba atrás un horizonte sin rasgos y al frente aquel otro con rasgos por tener.”
Novela de afirmaciones, soliloquios, especulaciones, la obra no es la clásica historia donde la propia estructura de lo contado te va llevando, aquí de momento te aparecen reflexiones aisladas con enorme profundidad, y el primer ejemplo que comparto, además de la reflexión en sí misma, claramente se percibe la base de la leyenda de Odiseo en la estructura novelada de Federico Patán:
“La severidad oculta la ternura. El mar y las mujeres saben de esas cosas, de la severidad y la ternura. Y de ocultamientos. Y saben lo que no parecen saber. Y algunas, cuando no engañan engatusan.”
La relación de padre e hijo es muy comentada, los primeros años convivían mucho, sobre todo cuando el hijo dependía demasiado del padre, con el paso del tiempo la distancia espiritual fue enorme, e incluso hay una escena donde la esposa le dice que vio al niño masturbándose, que como padre le corresponde hablar con él antes de que se pierda, lo primero que hace es criticar esos prejuicios de la mujer en ver la sexualidad como algo perjudicial, que te puede afectar, desviar, etc., en lugar de modernizarse y comprender que la sexualidad es para disfrutarse plenamente, el padre decide llevar a su hijo de doce años al café y platicar sobre el tema, pero si bien la mujer estaba atrasada por los tabúes de represión sexual, el padre ya no podía influir en su hijo por el permanente distanciamiento que se vive en el día a día, y prácticamente decide no comentar nada con su hijo, eso no evita el conflicto existencial:
“Estoy en el rincón de una cantina, comiendo del menú que yo pedí, me están sirviendo ahorita mi lechuga y va mi pensamiento rumbo al hijo extraviado: tantos vericuetos acaban dejándonos sin norte. En verdad que lo de anoche dolió mucho, sobre todo por innecesario. Pudimos ser amigos; fuimos amigos; corría hacia mí por el pasto tierno y me echaba los brazos al cuello y ni el mundo era capaz de separarnos.”
Novela corta, pero profunda, su interés es universal porque aborda lo humano, y como dijo Terencio: “Soy un hombre; nada de lo humano me es ajeno”. Sin olvidar que leer libros que nos hagan reflexionar sobre nuestras vidas es fundamental en cualquier tiempo, pero mucho mejor si lo hacemos a una joven edad, porque el tiempo de nuestras vidas es muy limitado, y no debemos esperar siempre equivocarnos para razonar, enmendar y aprender, el vivir y convivir con el otro no es fácil, reflexionar a profundidad menos, pero acaso ¿Tenemos una mejor opción? El personaje de Último Exilio nos deja esta reflexión:
“Tiempo no tenemos mucho. En efecto, mucho no tenemos. Y el de por sí escaso lo vamos malgastando en tristezas y melancolías y arrepentimientos. Peligrosa tarea ésa de mirar atrás.”

80 AÑOS DE ENRIQUE FLORESCANO
Origen y desarrollo de los problemas agrarios de México

Enrique Florescano es un destacado escritor veracruzano quien se encuentra cumpliendo 80 años de vida. Florescano es de los historiadores más especializados y entregados al estudio de México en todas sus etapas históricas; sin embargo, una de las etapas que más ha estudiado y de la cual ha publicado varios libros, es sobre la época prehispánica, el ejemplo lo podemos encontrar en un libro clásico y referente del historiador veracruzano titulado: Origen y desarrollo de los problemas agrarios en México 1500-1821, publicado en 1976 por la Editorial Era.
El primer comentario que hago sobre la obra consiste en que, a pesar de ser un libro de historia, con datos duros, fechas, cifras, acontecimientos relevantes, personajes, referencias sobre documentos históricos, citas textuales con sus notas al pie de página, su lectura es fluida, la enseñanza es clara, precisa, el mensaje contundente y cuando se va acercando el final de la lectura, el texto logra hacer comprender de manera puntual que los problemas agrarios fueron fundamentales en el movimiento de la lucha de independencia de México iniciada en 1810.
Si bien la obra desarrolla los problemas del campo mexicano en los trescientos años de dominio español, Enrique Florescano nos presenta previamente cómo se relacionaban los hombres prehispánicos con la tierra, cuáles eran los medios para poseerla, claramente se percibe la descripción de una sociedad alejada del capitalismo cruel y despiadado, existían reglas que se respetaban, un orden equitativo, puntualmente Florescano escribió:
“En el territorio que hoy llamamos México la relación familia-tierra fue aún más poderosa, porque desde sus orígenes la familia campesina sólo utilizó la extensión de tierra capaz de asegurar el sustento de sus miembros. La tierra era común a todos. Sólo el producto de ella, obtenido mediante el trabajo, fue objeto de propiedad familiar o particular. Así nació el calpulli, forma de organización social cuyo cemento lo constituían los lazos de parentesco y los derechos sobre la tierra. No había propiedad privada de la tierra porque ésta pertenecía al calpulli, pero los miembros de él, y sólo ellos, tenían el derecho a recibir el usufructo de una parcela, y con el tiempo adquirieron de transmitirlo a sus descendientes por herencia.”
Esta etapa dorada donde los principios eran trabajar para disfrutar, vivir equilibradamente, respetar las reglas de convivencia, empezó a cambiar con la llegada de los imperios y las religiones. Originalmente el producto del trabajo fue para el autoconsumo y con el excedente de la producción se permitía el trueque y así poder adquirir otros productos que se requirieran, no obstante, progresivamente las comunidades campesinas fueron dominadas por clases militares y sometidas por gobiernos teocráticos, a partir de este contexto el excedente de lo trabajado beneficiará directamente a las nuevas autoridades y la forma de organización cambió:
“Poco a poco una parte de las tierras cultivables pasó, de las manos de los campesinos, a la de los sacerdotes y guerreros, o fue adjudicada al templo o al instituto militar. Este proceso, que casi siempre se acompañó en un incremento de los tributos y exacciones destinados a obtener una parte cada vez mayor del excedente agrícola generado por los campesinos, produjo la contrapartida del ideal campesino: una sociedad dividida en estratos y clases sociales con rangos y privilegios que establecían diferencias muy marcadas entre los distintos grupos.”
Con la modificación antes señalada se consolidaron los grandes imperios Olmecas, Toltecas, Aztecas, etc. Empero, a pesar de los fuertes cambios seguía existiendo una plena unidad entre hombre y tierra, el principio de quien no trabaja no come no sufrió modificaciones e incluso si alguien por un periodo de dos años no trabajaba sus tierras, perdía el derecho sobre ellas, con la llegada de los españoles las modificaciones fueron radicales y se implementaron males que hasta el día de hoy nos siguen afectando, ejemplo es la enorme desigualdad social, el despojo, el monopolio, la corrupción, etc.
En 1492 Cristóbal Colón se encontró con lo que ellos llamaron El Nuevo Mundo, ese hecho trajo muchas consecuencias, de entrada. España era un reino católico y el Papa en turno Alejandro VI, con el poder que le da el todopoderoso Dios, a través de la bula: “Inter Caetera del 4 de mayo de 1493”, despojó a todos los nativos terratenientes de sus propiedades, derechos, y los nuevos dueños del extenso territorio de lo conocido y desconocido era el reino español, a partir de esta bula, los reyes, virreyes, gobernadores, empezaron a repartir las tierras de las que fueron despojados nuestros antepasados y se empezaron a implementar disposiciones jurídicas españolas que en muy poco tiempo casi desaparecen por completo a toda una cultura.
Enrique Florescano en el libro nos detalla los nuevos procedimientos de tenencia de la tierra mediante las capitulaciones, las encomiendas, leyes de población, las mercedes, sólo por nombrar los procedimientos más utilizados. El campesino de ser propietario productor, por un acto de barbarismo, imposición y despojo, pasó a ser si bien le iba trabajador o peón del nuevo dueño, su trabajo se reducía a ganar para medio subsistir, sin olvidar que muchos fueron convertidos en esclavos, esta realidad se vivió ininterrumpidamente trescientos años de dominio español.
Con el paso del tiempo muchas cosas peores llegaron, los latifundios, las haciendas, la explotación de los campesinos e indios cada vez fue más intensa, la iglesia se convirtió en una institución súper poderosa la cual llegó a tener en su posesión la mayor cantidad territorial de la Nueva España, y aunque con el movimiento de independencia llegaría el proceso de trescientos años de mestizaje, nos dejará muchos vicios que la Independencia, la Reforma y la Revolución no han podido eliminar. Hoy sigue vigente la corrupción, el autoritarismo, los monopolios, la enorme desigualdad social, los latifundios, y, lo peor, nuestros gobernantes se sienten señores con derechos de gobernar que es sinónimo de robar, ejercer y heredar su trono. ¿Hacia dónde iremos?

85 AÑOS DE ELENA PONIATOWSKA
Querido Diego, Te abraza Quiela

Nació en Paris Francia en 1932, a los diez años llegó a vivir a la Ciudad de México, hoy es una de las escritoras mexicanas más reconocidas y leídas, me refiero a Elena Poniatowska quien en el presente año está cumpliendo 85 años de vida. Poniatowska en su larga trayectoria ha cultivado diversos géneros literarios como la novela, el teatro, la poesía, el cuento, pero también su trabajo en el periodismo es muy reconocido por sus reportajes, crónicas, entrevistas e investigaciones periodísticas; en el presente artículo festejaremos a la escritora presentando una de sus novelas más emblemáticas publicada en 1978 bajo el título: Querido Diego, Te abraza Quiela.
En la novela nos encontramos con dos personajes centrales y son los destacados pintores Diego Rivera y Angelina Beloff, quienes se conocieron en Brujas, Bélgica en 1909 y dos años después se casaron en Paris. La obra narra una historia de amor, la cual conoceremos a través de una serie de cartas imaginarias que la pintora mexicana de origen ruso Angelina Beloff le escribió a Diego, en un periodo que abarca del 19 octubre de 1921 al 22 de julio de 1922.
Angelina fue la primera esposa del pintor mexicano, de este joven matrimonio nació el único hijo reconocido por Diego Rivera llamado Diego Rivera Beloff, quien murió a los 14 meses de nacido. En el año 1921 Diego regresó a vivir a México y acordó con Angelina que le enviaría dinero para que ella lo alcanzara, el recurso para el viaje tan esperado por la pintora nunca llegó, Angelina plenamente enamorada sufría por el olvido y abandono de su amado Diego:
“Te amo Diego, ahora mismo siento un dolor casi insoportable en el pecho. En la calle, así me ha sucedido, me golpea tu recuerdo y ya no puedo caminar y algo me duele tanto que tengo que recargarme contra la pared. El otro día un gendarme se acercó: “Madame, vous étes malade? Moví de un lado a otro la cabeza, iba a responderle que era el amor, ya lo ves, soy rusa, soy sentimental y soy mujer, pero pensé que mi acento me delataría y los funcionarios franceses no quieren a los extranjeros.”
En la novela epistolar además de percatarse del enorme amor que Angelina sintió por Diego, Poniatowska nos presenta al París de los años veinte, la difícil situación política de la guerra y postguerra, al mismo tiempo nos lleva a sus museos como el Louvre, la Galería Floreal donde expuso parte de sus pinturas Angelina, los cafés clásicos que visitaban como el de La Rotonde; no obstante, en la obra siempre regresaremos a conocer la historia de amor de los pintores o para ser más puntual la historia de amor de la pintora, porque claramente se percibe que uno de los mensajes que encontramos en la novela es que quien amó sólo fue Angelina.
La carta del 29 de diciembre de 1921 es muy interesante, porque Poniatowska a través de la imaginación, creatividad y particularmente por el conocimiento directo que tiene de Angelina Beloff, nos presenta la biografía de la pintora. Esta biografía novelada se desarrolla en dos etapas, en la primera vemos a Angelina viviendo en su natal San Petersburgo, Rusia, proveniente de una familia de clase media-alta, su padre fue Magistrado del Senado y desde muy joven Angelina demostró su enorme talento e inclinación por el arte:
“Siento no haber empezado a pintar más joven y ahora que ha pasado el tiempo, cómo añoro esos años en la Universidad de San Petersburgo cuando opté por el dibujo. De poder me hubiera tirado a dormir junto a mi caballete, cada minuto perdido era un minuto menos para la pintura. Quería yo hacer en un año el trabajo de cuatro. A tía Natasha le sacaba de quicio mi apasionamiento. Una noche en que había quedado de acompañarla al teatro, al ver a toda la gente entrar con ese rostro expectante y vacío del que espera divertirse pensé: ¿Qué estoy haciendo aquí en vez de estar frente a mi caballete? Y sin más me di la vuelta y planté a la tía a la mitad de la explanada. A la mañana siguiente no quería abrirme la puerta. Yo no entendía por qué, no recordaba nada. Creo que la pintura es así, se le olvida a uno todo, pierde uno la noción del tiempo, de los demás, de las obligaciones, de la vida diaria que gira en torno a uno sin advertirla.”
Claramente se comprende que Angelina tuvo una infancia y adolescencia feliz, vigorosa, cuando su padre murió, ella decidió mudarse a París aprovechando una beca que tenía, por las circunstancias de las guerras dejó de recibir el apoyo y la joven pintora pasó junto a su amado Diego Rivera diez años de penurias, miserias, necesidades, y el primer gran e insuperable golpe lo recibió cuando murió su único hijo Diego: “Recuerdo que una tarde intentaste leer el periódico y se me grabó tu gesto de desesperación: No puedo Quiela, no entiendo nada de nada, nada de lo que pasa en este cuarto. Dejaste de pintar, Dieguito murió, fuimos casi solos al cementerio, a Marie Blanchard se le escurrían las lágrimas, siempre dijo que Dieguito era su ahijado, el hijo que jamás tendría.”
Por lo antes narrado, en esta segunda etapa de la biografía novelada nos encontramos a una mujer en soledad, sin ilusiones, el amor le trajo tristezas, vacíos, angustias: “La vida se cobra muy duramente Diego, nos merma en lo que creemos es nuestra única fuente de vitalidad; nuestro oficio. No sólo he perdido a mi hijo, he perdido también la posibilidad creadora; ya no sé pintar, ya no quiero pintar.”
Pareciera que todo había terminado en la vida de esta célebre pintora, sin embargo, recordemos que las cartas son imaginarias y si bien reflejan una durísima etapa de Angelina, no olvidemos que en 1939 la pintora llegó a vivir a México y aquí se consagró como una reconocida artista, y aunque ya no recuperó a su añorado amor, si adquirió una enorme pasión por su nueva nación.

95 AÑOS DE PABLO GONZÁLEZ CASANOVA
La democracia en México

En el presente año el reconocido sociólogo e historiador mexicano Pablo González Casanova está festejando sus 95 años de vida. González Casanova además de ser un destacado escritor ha ocupado importantes cargos educativos en nuestro país como ser Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; en la actualidad es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y en su trayectoria como investigador y escritor tiene una amplia obra publicada de consulta obligada a los interesados en profundizar sobre temas de sociología y política, tal es el caso de su obra más influyente titulada: La Democracia en México.
El libro fue publicado en 1965, en este trabajo de investigación González Casanova, con datos duros, analiza las estructuras políticas, económicas y sociales del país. El historiador a la información documentada que nos proporciona le agrega su interpretación y análisis de porqué en México tenemos una democracia muy particular y sobre todo alejada de los principios teóricos elementales que rigen al sistema democrático.
González Casanova en el capítulo I titulado “La Estructura del Gobierno”, apunta: “El texto constitucional de México –como el de los demás países latinoamericanos– se inspira en las ideas de la Ilustración Francesa y de los constituyentes de Filadelfia. Las ideas de Rousseau sobre ‘la soberanía popular’, las de Montesquieu sobre la división y equilibrio de ‘los tres poderes’ y las de los ‘contrapesos y balanzas’ del poder estatal, a que se refiere Madison en El Federalista, son el fundamento teórico-jurídicos de nuestras constituciones. En la realidad, la estructura del gobierno y las decisiones políticas van por caminos distantes de los modelos ilustrados del siglo XVIII y principios del XIX.”
Un punto importante que aporta en el estudio consiste en que, para González Casanova un sistema democrático funcional tendría que ir reduciendo los niveles de pobreza y desigualdad social, lo que en México no ha sucedido porque en nuestras leyes hemos trasplantados las ideas modernas e ilustradas, pero eso no implica que por antonomasia vivamos esa modernidad, y a partir de la discrepancia entre teoría y realidad seguimos sumidos en el subdesarrollo y mucho tiene que ver en ello nuestra historia política corrupta, autoritaria, antidemocrática, burguesa y oligárquica.
En la obra se explica la estructura de Gobierno en México, el nacimiento del PNR, PRM hoy PRI como partido único y hegemónico, el empoderamiento y supremacía del Poder Ejecutivo sobre los poderes Legislativo y Judicial, el sindicalismo oficial, la función limitada de los partidos políticos opositores, el papel de la Iglesia como ente de poder, los sectores reales de poder que operan junto al Estado como son los empresarios, la inversión extranjera. En general el estudio sistemático realizado a través del método del estructural funcionalismo, se encarga de presentarnos hasta el año 1965 la realidad política, económica y social de México.
Si bien el ensayo abarca los primeros cincuenta años del siglo pasado y todavía se encuentran temas vigentes en la obra, en muchos aspectos en México hemos cambiado, aclarando que no es lo mismo cambiar que mejorar, pero es importante tenerlo presente. El ejemplo de lo apuntado son el movimiento estudiantil del 68, la reforma política del 77, la pérdida de la mayoría en el Congreso en 1997 por parte del partido que gobernaba, la sucesión presidencial del 2000, son hechos que sin ninguna duda nos ponen en un contexto de análisis diferente. Ya no vivimos en el México donde existía una sola voz, un sólo partido, ahora bien, hoy existe un sistema oligárquico de intereses que incluye partidos, empresarios, iglesias, televisoras, etc. que perversamente se unen cuando tienen que hacerlo con el único fin de mantener el poder por el poder.
Por lo antes expresado, González Casanova apuntó: “En efecto, para que se logre el desarrollo, o lo que éste realmente significa –aumento y redistribución del producto– se requiere pensar en términos no solo de política económica –y dentro de los limites tradicionalmente asignados a la política económica–, sino en términos de ciencia política y de sociología económica. Esto es, se necesita pensar radicalmente no solo con las categorías que usa el economista, sino con las categorías que usa el político, aquéllas que lo inducen a tomar decisiones en materia de inversiones, gastos, salarios, mercados, decisiones que para frecuente desesperación del economista no corresponden a sus modelos de desarrollo, apartados por lo común de los problemas políticos reales, operantes. ¿En qué forma la estructura del poder en un país como México condiciona y limita las decisiones que corresponden a medidas de simple crecimiento económico?”
Economía, política y sociedad en el estudio van unidas, para González Casanova la democracia no sólo es el proceso electoral donde se eligen a los gobernantes, considera que el sistema democrático hecho gobierno debería mejorar la vida de los países y sus gobernados, por una parte teniendo un verdadero desarrollo económico y por otra una mejor distribución de los recursos, sin olvidar que el tercer factor de estudio es la sociedad civil la cual en estos últimos años también ha evolucionado y es precisamente la sociedad activa la que puede contribuir a cambiar y mejorar la actual realidad. En esta parte del análisis utilizaré la pregunta que González Casanova se hace en el planteamiento del problema del estudio:
“¿Hasta qué punto es posible modificar la estructura del poder para lograr el desarrollo económico?”
La respuesta está en usted, por ahora me despido con una máxima ilustrada de Montesquieu que resolvería en gran medida los problemas de este país: “La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.”

miguel_naranjo@hotmail.com