REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 11 | 2017
   

Apantallados

¿Cómo escribir una obra de teatro y no morir en el intento? II


Francisco Turón

Una obra de teatro es una historia que se cuenta a un público sobre el escenario, con actores, y recursos escénicos como la escenografía, la iluminación, el vestuario, la utilería, la musicalización, la coreografía, la multimedia, y todo lo que se requiera para producirla. Generalmente las obras de teatro tienen una historia que es la que te cuenta alguien cuando fue a verlas. Son historias que corresponden a las obras que vemos. Pero hay obras de teatro que no tienen historia, y que son creaciones que se hacen en la escena con los actores a partir de una idea o un texto. Cuando uno se inicia en la dramaturgia sugiero que empiecen a escribir a partir de una historia hasta que logres la libertad de saltarte ese paso durante el proceso de creación literaria. Una historia es clara y emocionante. El autor sabe a quién le pasa, qué le pasa, y por qué le pasa. El dramaturgo no tiene por qué explicarlo porque lo puede deducir el espectador. Una historia tiene personajes que son los seres a quienes les pasa tu historia. Alguien que quiere algo, la persona que lo acompaña, la persona que se le opone, la persona que casualmente estaba en el momento que esto pasó, la persona que sabe mucho y tiene la información por la que el personaje lo va a buscar, etc. Incluso se pueden poner objetos como personajes. Aladino tiene una alfombra que decide ayudarlo a salvarle la vida. Un animal puede ser un personaje, a través de atribuirle inteligencia y una condición humana a un objeto o a un animal. Generalmente pasa en las historias para niños, pero puedes usar el recurso como autor en cualquier tipo de obras porque todo es posible. Los puntos para hacer una obra de teatro son: ¿tiene una historia tu obra? ¿La historia es clara y se puede contar? ¿Es emocionante? ¿Los personajes tienen objetivos? ¿Hay una acción dramática que abra y cierre la obra? ¿Hay conflictos, obstáculos, impedimentos? ¿Hay dolor, hay algo interno a externo que le impide al personaje lograr su objetivo? Si es así entonces ya tienes una obra de teatro convencional.
Hay que tener en cuenta que una obra de teatro es una historia contada a un público masivo. Una historia que queremos que conmueva al público y que a la vez el espectador quiera repetir. Para poder ser repetida la historia tiene que ser clara y muy emocionante. Hamlet de Shakespeare, por ejemplo, es la historia de un príncipe al que un fantasma le pide matar al rey. Para comenzar eso ya es muy emocionante, el compromiso es muy grande, y las cosas que están en juego son importantes. Pero además, el hecho de que un fantasma le pida esta misión a Hamlet hace que sea más emocionante, las cosas que están en juego son importantes, y si le agregas que el fantasma es el padre muerto, el rey que fue asesinado por el rey actual, las cosas son aún más comprometedoras. El compromiso emocional se logra tocando temas que en verdad a la gente le importan. En este caso de Hamlet, es el poder, la traición, la ambición, el asesinato, la muerte, y como se ve en la tragedia shakespeariana, la imposibilidad de cumplir una tarea. Es una historia que cuando sales del teatro quieres contársela a los demás. La gente te pregunta: ¿De qué trata? Si no tienes una respuesta es más difícil para el público de comprometerse.
Por otra parte, hay obras que no tienen historia, aunque generalmente necesitas una. Es usual que empieces contando historias y luego te vayas liberando de ellas. La historia tiene personajes, es decir, la historia le pasa a alguien. Si alguien se enamora de una persona, ese alguien tiene un nombre, y puede ser que esa chica no la veas porque nunca sale en la historia, o que resulte ser la voz de un sistema informático. Un personaje se puede enamorar de alguien que no está presente, y por lo tanto es un personaje ausente. Las historias y los personajes se corresponden. Esto es porque la forma en que un personaje reacciona ante algo es lo que crea la historia. Si a un príncipe joven, el fantasma de su padre muerto le encarga matar al rey, y si el joven dice que es un cobarde y se niega a perpetrar el crimen, entonces la obra de teatro no existe más y termina en unos minutos. El personaje tiene que corresponder a la historia. En esta historia se le pide al personaje hacer algo terrible, y el personaje tiene que asumir el encargo y llevar a cabo eso que se le pide. La regla es que las acciones y reacciones de los personajes determinan la historia. Si cuenta la historia de un hombre que encuentra a su pareja con otra persona hay varias posibilidades de reaccionar de acuerdo al personaje, existe la variable de que este hombre se haga el idiota porque quiere continuar su relación con una mujer infiel, o puede matarla a puñaladas porque no soporta en su orgullo que lo engañen de esa manera. También puede planear otras formas de venganza, o puede decidir que ya que ella lo engaña, él también la engañará. Es en cada caso una persona distinta la que reaccionó. El que decide engañarla porque ella lo engaña, lo convierte en un sinvergüenza que encontró un área de oportunidad porque ya está harto del matrimonio, y que no quiere más queso, sino salir de la ratonera. El que decide matarla a puñaladas es alguien muy orgulloso y que no tolera la traición de una mujer a quien considera su propiedad. Cada reacción del personaje dibuja el siguiente momento de la historia, y es por eso que el personaje es muy importante. En las historias suele haber un objetivo, el personaje quiere algo. Edipo quiere salvar Tebas. Hamlet quiere matar al rey que le ha encargado matar el espectro de su padre. El objetivo del personaje protagonista es en sí el gran objetivo de la obra, lo que se llama "la acción dramática". El Alcalde del pueblo en la película Tiburón quiere que se abra la playa porque su pueblo vive del turismo, pero el protagonista tiene el objetivo de matar al tiburón, y por lo general cuando se cumple el objetivo se acaba la película. La acción dramática es el esqueleto que cuando termina, también acaban todas las demás acciones. El personaje quiere, por ejemplo, destruir un asteroide para salvar a la Tierra, o el personaje puede tener como objetivo matar a un tiburón, o puede tener como objetivo salvar a Tebas. Ese objetivo del personaje es un compromiso que también lo dibuja, y en el caso de que el personaje no quiere tener ningún compromiso de salvar a Tebas, ni quiere matar al tiburón, va a ser difícil construir con él una historia. Si caperucita no quiere llevar la canasta a su abuelita se acabó la historia, si el lobo no quiere comerse a la abuelita, se acabó la historia. Lo que quiere el personaje se vuelve su objetivo. Todos los personajes en la escena tienen un objetivo pero el personaje protagonista maneja un objetivo que compromete a todos en la historia. Si mi objetivo es evitar la boda de mi mejor amigo, o liberar a mi esposa que es esclava mientras yo ya escapé de la esclavitud, la historia cambia, así como el compromiso del personaje cambia debido al conflicto. A la vez cambian todos los compromisos de los demás que están alrededor se alinean conmigo. Yo quiero liberar a mi esposa, y tú que eres un alemán caza recompensas ¿me vas a ayudar, o no? Tú dueño de la cosecha, ¿me vas a ayudar a liberar a mi esposa, o voy a tener que matarte? El personaje al establecerse con un objetivo tiene dos cosas en mente: una que es el conflicto y otra que es la acción dramática. El conflicto tiene que ser una oposición importante que se presenta. Si yo tengo como objetivo matar al tiburón y en la siguiente escena voy y lo mato, se acabó la película en cinco minutos. Si el objetivo de Romeo es enamorar a Julieta y no hay conflicto, y no hay impedimentos, no hay obstáculos, también se acaba la obra de teatro en cinco minutos. Son los conflictos y cómo los resuelves lo que crea la obra de teatro. Si yo quiero comprometerme con la tarea de salvar a la Tierra, entonces tengo que viajar en una nave espacial para destruir el asteroide que amenaza acabar con el planeta. Ese objetivo genera conflictos: no sé cómo llegar a ese asteroide, no sé cómo destruir ese asteroide, alguien me va a impedir que destruya el asteroide, cuando llego resulta que no funciona el explosivo, cuando quiero activar el explosivo no funciona al menos de que alguien electrónicamente se quede ahí para activarlo, en fin, hay una serie de conflictos que son parte del problema de salvar a la Tierra. En ese caso, todos esos conflictos alineados para resolver un problema central crean una acción dramática que lleva el personaje principal, y que a veces la lleva también el personaje antagonista, y va a constituir el esqueleto de la obra en sí. Por ejemplo, yo quiero casarme con Juanita, y la historia trata de cómo yo como personaje triunfé al hacerla mi esposa. La acción dramática es conquistar a Juanita y casarme con ella. Si yo no tuviera la voluntad de casarme con Juanita porque tiene unos hermanos muy bravos que no van a dejarme casarme con ella, yo puedo decir como personaje: "Ya no quiero casarme con ella", en ese caso se acabaría la historia. El compromiso del personaje con su objetivo es muy importante y a eso se le llama: voluntad dramática. Ese deseo, esa intención férrea de conseguir lo que dice que quiere conseguir. Además yo, que quiero casarme con Juanita, debo tener más conflictos, puede que tenga Juanita otra pareja, puede que sea muy pobre y sepa que Juanita es rica, y entonces debo conquistar a Juanita con medios pobres o puedo volverme rico, etc. Juanita puede vivir en el Himalaya, entonces yo me vuelvo escalador y alpinista profesional y voy y la busco en el Himalaya. Que Juanita está comprometida con un monje experto en artes marciales, yo me vuelvo cinta negra en artes marciales, confronto al monje en un combate y lo domino hasta vencerlo, pero un golpe me deja ciego y Juanita se va del Himalaya y no la llego a conocer; entonces yo emprendo su búsqueda hasta encontrarla. El personaje quiere dos cosas. O quiere encontrar la solución a un problema, o quiere encontrar algo que lo hace sentir o ser mejor. Ya sea que quiero encontrar comida para mi hijo que se muere de hambre, o quiero vivir en la playa donde siempre quise vivir. En el primer caso es un problema: el hambre de mi hijo, en el segundo caso, es una realización: vivir en el lugar donde yo quiero. Ambos propósitos deben de tener conflicto, ambas cosas que se ambicionan deben de ser difíciles de conseguir, para que al final de la obra yo me identifique con el personaje y la resolución del problema, o la obtención del objetivo, sea satisfactoria para mí como espectador.
El personaje, sus acciones, sus reacciones, y la manera en que resuelve los conflictos, van a ir determinando los elementos que componen la obra. La historia generalmente tiene características singulares que se dan en los detalles. Uno de los detalles que más singulariza una historia y la hace única son sus personajes. "A" se enamora de "B", es una historia muy repetida, la hemos visto hasta el cansancio, pero que “A” se enamora de "B" y que "A" sea un hombre y "B" la voz femenina programada en el sistema operativo de una computadora, eso no lo habíamos visto. Que "A" se enamore de "B" y que "B" sea un fantasma, o que "B" se enamore de "A" y que la bese siendo un refrigerador, o que "B" está enamorado de "A" y que "B" sea un niño sin duda precisa cómo es "A". El personaje se define por su objetivo, en su intención, y en sus conflictos, lo que a su vez define la historia. ¿ Cuál es el conflicto de una mujer de la que está enamorado un niño. Si queremos contar esa historia tendríamos que saber cuál es el conflicto de los personajes protagónicos. La mayoría de los violadores y pederastas dicen que el niño o su víctima los invitó y que debido a su conducta provocativa se generó el abuso sexual. Es terrible, pero hay personajes que tienen esas motivaciones. "A" se puede enamorar también de la belleza, ¿y qué hace para enamorar a la belleza? ¿Cómo se enamora a un ideal? Eso es lo que hace distinto y crea nuestra obra de teatro.
Una historia de amor como tú la vas a escribir, no la ha escrito nadie todavía.

II Escaleta
Nosotros como autores debemos saber de qué trata la obra para que la acción se desarrolle de la mejor manera dentro de ella. Lo primero que debemos hacer es la historia de la obra y saber específicamente qué pasa. “Romeo y Julieta trata del amor, de la imposibilidad, del ímpetu casi pueril de los enamorados, sin embargo, ¿cuáles son las acciones de Romeo y Julieta? ¿Qué pasa primero y qué pasa después? Esa división es necesaria hacerla cuando ya tienes clara la historia. Necesitas información de los personajes. ¿Cuándo conoce Romeo a Julieta? ¿Cuáles son los obstáculos para enamorar a Julieta? ¿Cuándo se le dificulta enamorar a Julieta? ¿Cuándo deciden cometer la impetuosa acción de casarse a escondidas? ¿Cuándo debe separarse Romeo de Julieta y por qué? ¿Cuándo Romeo promete volver para encontrarse en secreto con Julieta? ¿Por qué ambos terminan muertos? Todas estas preguntas son las que se hace el autor al escribir la obra. Para escribirla tiene que hacer una división específica de lo que se va a narrar. El personaje expresa a través de acciones su búsqueda del objetivo. El personaje quiere algo. ¿Cómo lo logra? Lo logra momento a momento. La sucesión progresiva de una línea de acciones de lo que vas a narrar se pueden dividir en una escaleta. La escaleta es una gráfica en la cual tú muestras, paso a paso, como se va cumpliendo, o no, lo que quiere el personaje. La escaleta es una línea gráfica en la que se muestra cómo se va cumpliendo o cómo no se va cumpliendo lo que quiere el personaje. Si en una película un asteroide va a estrellarse con la Tierra, y decide el ejército mandar a un escuadrón a destruir el asteroide, y al final se consigue destruir el asteroide entonces tenemos dos escenas imprescindibles: la primera escena donde descubrimos al asteroide viajando en una trayectoria directa contra la Tierra, y la última escena donde el asteroide es destruido por el escuadrón. La película no sólo es el principio y el final, porque su duración sería de unos cuantos minutos y no las dos horas que generalmente duran los largometrajes. Entre el principio y el final hay un centro en la parte media que es lo que realmente nos importa. Ver cómo alguien se compromete con determinado objetivo y las acciones que hace, lo que le sucede tanto a favor como en contra, para lograr ese objetivo. En la segunda escena podemos ver cómo un grupo de personajes se comprometen y son reclutados para destruir el asteroide. La acción dramática nace cuando Romeo conoce a Julieta y se enamora de ella. El escuadrón es enviado en una nave espacial al espacio cósmico. Respectivamente en cada caso, tenemos que enamorar a Julieta, y tenemos que destruir el asteroide, son lo que guía la acción dramática de esa película y de esa obra teatral. Luego vemos impedimentos: a Romeo se le dificulta ver a Julieta, Romeo descubre que Julieta es descendiente de una familia enemiga, y de manera sucesiva vamos a encontrar escena tras escena ventajas y apoyos, o desventajas y oposiciones que desarrollan la acción dramática. La nave espacial en la que viaja el escuadrón se descompone y hay que salir al espacio estelar para arreglarla lo que resulta riesgoso y muere uno de los tripulantes. Las decisiones y las acciones de los personajes van creando momentos que dentro de tu obra debes ir dividiendo escena por escena. La escaleta puede dividir la obra dramática en escenas durante las cuales permanecen los mismos personajes.
Por cierto hay muchas inflexiones respecto al uso del término escena, que procede del latín scene, aunque su origen más remoto está en un vocablo griego que significa “cobertizo de ramas”. En ese sentido se trata de una parte del teatro o una zona destinada a la representación de una obra ante un público. La escena es el espacio físico en el que se desarrollan las acciones ante los ojos de los espectadores. Escena puede utilizarse como sinónimo de escenario. "El actor salió a escena y el público empezó a aplaudir". "El director me pidió que cuando salga a escena mire a los ojos al protagonista y le hable con claridad".
El Diccionario de la Lengua Española le da diversos usos a la palabra “escena”:
1. La escena es también todo lo que se representa dentro del escenario. "El público se conmovió con la escena del beso". "La obra me decepcionó en la escena final" "En el cambio de escena entra esta canción". f. Escenario de un teatro, entarimado donde tiene lugar un espectáculo: la compañía salió a escena para saludar.
2. Cada una de las partes de que consta una obra dramática o una película y que representa una determinada situación, con los mismos personajes: el protagonista no muere hasta la segunda escena.
3. Arte de la interpretación teatral: en escena este actor no tiene rival.
4. Teatro, género dramático: la escena española.
5. Suceso o manifestación de la vida real que se considera espectáculo digno de atención: aquella señora indignada ofrecía una escena grotesca.
6. Ambiente, conjunto de circunstancias espaciales y temporales en que tiene lugar una situación o un hecho: la escena deportiva europea.
7. Actitud, manifestación exagerada o aparatosa fingida para impresionar: no me hagas una escena ahora porque no cederé.

Una escaleta viene siendo la división de las escenas que la obra cuenta. La escaleta divide la obra en escenas. Cada una de esas divisiones es una escena. Hamlet al comienzo de la obra recibe del espectro de su padre muerto el encargo de matar al rey usurpador. En cada escena de la escaleta se decide quiénes participan, dónde ocurre, qué deciden, qué acciones y reacciones tienen los personajes y todo lo que puedas definir te va a ayudar a escribirla.
También puedes escribir libremente, existe la opción de dejar correr la pluma, y cuando hayas terminado de escribir lo que llamo "primer borrador", tratas de definir con precisión cada escena y corregirla. La obra va a estar dividida por cada escena. Las escenas presentan personajes. Puedes ver en la primera escena en la que le encargan matar al rey usurpador. ¿Y esta escena en dónde pasa? Y esas decisiones enriquecen tu escena. ¿Dónde decide Romeo declararle su amor a Julieta y seducirla? Además de dónde suceden los hechos uno se cuestiona: ¿qué es lo que pasa en las acciones de cada escena? Si en la primer escena yo te encargo hacer una tarea, en la segunda probablemente ya estás emprendiendo la misión. Si en la primera escena te encargan asesinar a alguien, en la segunda escena compras el arma, en la tercera buscas a la persona, pero si la matan en la cuarta escena la obra se acaba y una obra de teatro no dura tan poco tiempo. En la cuarta escena cuando va a buscar a su víctima resulta que ya se ha muerto. ¿Ahora cómo matas a alguien que ya está muerto? Porque de lo contario ya se acaba la obra. Entonces la buscas y descubres que en realidad no se ha muerto, y que hizo el fraude de su deceso presentando otro cadáver para cambiar de identidad y así librarse de sus enemigos. Y debes de encontrarla con la dificultad de que cambió de identidad y se hizo una cirugía plástica en la que transformó la fisonomía de su rostro. Estoy improvisando una serie de ideas a partir de una tarea. El personaje protagonista debe resolver un problema, o debe tener una meta que lograr, un resultado que obtener. Tengo que encontrar a una persona para asesinarla porque de lo contrario me matan a mí. Pero también puedo tener un problema a resolver: tengo que encontrar a esa persona para matarla, pero el conflicto es que después tengo que sacarle un riñón porque es el único compatible que hay con el que requiere mi hijo que me espera moribundo en un hospital, y si no realizan el trasplante del órgano, se va a morir en unas cuantas horas.
Las escenas deben contarnos en un tiempo específico de duración, acción por acción, qué es lo que el personaje quiere. La escena debe tener: acción, reacción, emoción, e información. Las acciones favorecen o se oponen a lo que los personajes quieren. La emoción es lo que sentimos en cada escena. Tengo miedo de llevar a cabo el asesinato del rey usurpador, tengo rabia por no encontrar a la persona que debo asesinar para conseguir el órgano que necesita mi hijo, tengo vergüenza porque dieron las doce y tengo que salir corriendo antes de que se deshaga el hechizo y ser vista vestida en harapos, como sucede en La Cenicienta. La información es todo lo que vamos sabiendo en cada escena. Al escribir el primer bosquejo revisa si lo has dividido bien en escenas, cuáles son las acciones, las emociones y la información dentro de cada escena. Si ya escribiste algo revisa cuán alineadas están con el objetivo de los personajes, ya sea el problema que quieren resolver o con la meta que quieren lograr, porque eso es lo que tu personaje desea por alguna razón.
Una escena se puede definir a partir del encuentro entre algunos de los personajes, y su duración es el tiempo en que entre o salga otro u otros personajes, o haya un cambio en el decorado o de lugar en el que sucede la obra.
La acción, la información y la emoción interactúan. Sin embargo, por sí sola no basta la información, hace falta emocionar con esa información. Por sí sola no basta la acción, hace falta presentarla de manera emocionante. La acción, tanto como el conflicto puede ser latente o presente. Si yo tengo a una persona a la cual le apunto a la cabeza con un arma, la acción es latente porque todavía no pasa, la acción es amenazar, pero la terrible acción que sigue que es pegarle un tiro en la cabeza es en definitiva una acción presente. La acción, la emoción y la información tienen que entrecruzarse escena por escena. Un buen filtro para tus escenas es definir si hay acción que es potencialmente comprometedora, si hay una emoción, y lo tercero es si hay demasiada información lo cual a veces suele ser un error. Líbrate de la información en exceso, de la acción que no es emocionante, o carga de emoción la acción y la información. Si una persona le va a entregar un cuchillo a otra, y no tiene la escena ninguna emoción, entonces tendrás que poner un personaje emocionante que hace chistes que se contraponen a la violencia que el cuchillo me anticipa. O de repente hace premoniciones y cada vez que empuña el cuchillo tiene visiones de un crimen que se cometió con el arma punzocortante. El caso es que debe de haber una acción ligada a una emoción, y esto tiene que estar cargado de información. La clave es que de nada sirve en una escena que solo haya una de los tres elementos.
Las escenas necesarias para escribir tu obra suelen ser cuatro: una es la escena en la que aparece el problema, la segunda es donde el personaje principal conoce el problema y decide resolverlo, es decir, si hay un tiburón y nadie decide resolver eliminarlo se acaba la película. Edipo ve en problemas a Tebas y decide salvar a Tebas, por lo que la decisión del personaje está contenida en la primera escena a la que se suma la segunda escena, veo que hay un asteroide y decido salvar al planeta; al final del día hay un momento final donde se resuelve el problema o no, y puede que al final el tiburón se comió a todos o la tripulación de la nave muere antes de destruir el asteroide, y en esos casos sería una acción dramática que no se cumple, pero también existe la posibilidad de que al final la acción dramática sí se cumpla, y eso es lo que nos va a decir la última escena, aunque hay obras que se saltan la conclusión y dejan un final abierto, y uno no sabe si mataron al tiburón, o no, o si destruyeron el asteroide o no, y eso es una decisión creativa como todas las decisiones que se saltan las normas. Hay que conocer las reglas para después saber romperlas. La tercera escena es la parte central que es importante porque es la escena en la que todo parece imposible de resolver. Parece imposible atrapar al tiburón, parece imposible destruir el asteroide, parece que ya no me voy a poder casar con Juanita. Parece que Hamlet nunca matará al rey usurpador. Por eso esta tercera escena genera un pico ascendente en la que el espectador quiere seguir mirando la obra y no se quiere ir. La última escena debe ser que el personaje principal consiguió, o no, su objetivo. La conclusión de la obra también puede quedar abierta para que cada espectador le dé su propio final a la obra.
Es importante considerar cuando escribes una obra de teatro que el peor enemigo de tu obra es el aburrimiento.