REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
11 | 12 | 2017
   

Letras, libros y revistas

Sangre y rabia. Una historia cultural del Terrorismo


David A Figueroa Hernández

Sangre y rabia. Una historia cultural del Terrorismo. El presente libro resulta una investigación sumamente cuidada respecto a los factores históricos, políticos y religiosos que han dado origen al terrorismo en los diferentes países europeos, africanos y asiáticos a partir de la segunda parte del siglo XX y durante la primera década del siglo XXI.
El autor, Michael Burleigh, tuvo a bien dividir esta interesante lectura en ocho capítulos importantes donde en cada uno de ellos alude a los diferentes movimientos terroristas ya sea en Irlanda, Italia, Rusia, Palestina, Líbano, España, Argelia o Israel, y más recientemente (al menos hasta 2008) en Egipto, Jordania, Irán, Irak, Francia y Afganistán.
En cada país, la forma en cómo se transforman los movimientos ideológicos y de rebelión al status quo en auténticas células de terror, resultan en una radiografía meticulosa por parte del autor. A través de nombres, fechas, atentados concretos y un importante marco histórico, permite al lector un escenario completo, sobre la forma de actuar, de infiltrarse, de atacar y hasta de vivir, sea de manera privada o grupal, por parte de los terroristas ya sean intelectuales o kamikazes.
Mención aparte merece –y así lo hace también Burleigh- la forma en cómo se va tejiendo la red que ahora conocemos como Al Qaeda en Oriente Medio; cómo poco a poco se infiltraron sus miembros en la vida occidental y cómo se planeó el atentado terrorista más importante de la historia en New York al World Trade Center (conocido también como ataque a las Torres Gemelas) y al Pentágono en septiembre de 2001.
De la misma forma, la lectura aborda sobre los planes frustrados de algunos terroristas y su repercusión individual, grupal y mundial como fueron: el posible ataque al entonces Papa Juan Pablo II en su visita de las Filipinas, así como el ataque al Air Force One al entonces presidente de los Estados Unidos, William Clinton, en su visita a tierras de Oriente.
Al hablar de terrorismo, sin duda hacemos referencia a un concepto que estos miembros, muchas veces fanáticos y extremistas religiosos, buscan crear en las sociedades: el miedo como una forma de mover las almas en su beneficio y crear conmoción al interior del Estado. En estos últimos años, hemos sido testigos fehacientes de lo que una ideología tergiversada o una religión extremista pueden causar en muchos seres humanos; no les importa morir y llevarse consigo a la tumba a inocentes en cualquier parte del orbe.
Resulta paradójico cómo las potencias europeas y los Estados Unidos han educado y financiado a la mayoría de los terroristas en las principales Universidades; Bin Laden (para este 2017 según los indicios “es historia”) resulta un ejemplo de ello. Hoy, los gobiernos los combaten y pocos imaginaron que su poder de reclutamiento en las clases sociales más desprotegidas, sería fortalecido sobre todo en sociedades donde la migración ha sido un factor clave y donde las oportunidades de empleo y una mejor calidad de vida son escasas. Los gobiernos poco hacen por ayudar de manera global y atacar de raíz estos problemas.
El siglo XXI es sin duda alguna la transición a la era digital pero también a los sentimientos de odio hacia quienes buscan esa calidad de vida que no encuentran en sus países de origen. Es necesario que las potencias económicas coadyuven con los países denominados del Tercer Mundo, para que el terrorismo no se extienda y permee a la mayoría de los países.
La importancia del reconocimiento de la yoidad vista en el espejo del otro; del individuo en el otro, es fundamental para comprender los diferentes sentimientos humanos ya sean de índole político, cultural social y hasta religioso. El terrorismo es el resultado de la no inclusión, de la imposición y de negligencia de aquellos que han podido cambiar al mundo pero que han enceguecido su corta visión. Al final, apoyado en las reflexiones de Michael Burleigh, nos atrevemos a decir que la educación continúa siendo el factor primordial para el desarrollo óptimo de las sociedades.

Sangre y rabia. Una historia cultural del Terrorismo. Michael Burleigh. Editorial Taurus. 2008, 736 pp.
dfigueroah@yahoo.com.mx