REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
28 | 04 | 2017
   

De nuestra portada

Emilio Rabasa entre la constitución y la literatura


José Miguel Naranjo Ramírez

En el mes de febrero se cumplieron cien años de la promulgación de la Constitución Política vigente de nuestro país, y como antecedente histórico ciento sesenta años de la Carta Magna de 1857, con defectos y virtudes, con todas sus reformas necesarias e innecesarias, la Constitución es el documento que nos organiza como nación, nos da identidad, soberanía, otorga derechos y obligaciones, cada ciudadano de manera libre puede leerla y comprenderla, en esta ocasión en los festejos del centenario presentaré a uno de los personajes más influyentes en el constituyente de 1916-17, me refiero a Don Emilio Rabasa (1856-1930).
El libro más leído de Don Emilio Rabasa sin ninguna duda es: La Constitución y la Dictadura e incluso me atrevo a afirmar que el escritor chiapaneco es más conocido como constitucionalista que literato, sin embargo, Don Emilio antes de ser uno de los hombres más respetados e influyentes en la vida pública de México, fue un hombre que desde muy joven se dedicó a las letras, y es precisamente su etapa como literato la que conoceremos en este artículo.
Entre los años 1887 y 1888, Emilio Rabasa escribió cuatro novelas seriadas, una de las principales características que tendrá esta serie es la literatura realista, el entonces joven Rabasa quien años más tarde será Diputado, Senador, Gobernador, reconocido catedrático y escritor, a través de su obra literaria estaba describiendo y criticando los cacicazgos en el poder, la vida de las provincias, el abuso de autoridad, la falta de principios que tendrán los movimientos revolucionarios, en general, son novelas que nos muestran claramente al México porfirista y sobre todo al futuro México revolucionario.

La bola
La primera novela que integra la serie se titula: La bola, en el presente artículo comentaré algunos puntos claves para que estemos familiarizados con toda la serie, existirán muchos personajes importantes, pero desde una lectura personal Mateo Cabezudo y Juan Quiñones son protagonistas sobresalientes en la historia, a ellos agregaría en algunos lapsos a Remedios, el pueblo central donde sucede todo se llama San Martin de la Piedra, el contexto histórico de lo narrado es en la época porfirista, la voz narrativa es la de Juan Quiñones y la palabra “Bola” quedará definida al momento de que les empiece a contar la historia.
Mateo Cabezudo es hijo de una humilde mujer de pueblo quien trabajaba de lavandera en la casa de los papás de Juan Quiñones, en la casa de la familia Quiñones, Mateo aprendió a leer y trataron de conseguirle un empleo, pero Mateo un día se fue a la bola y cuando regresó a su pueblo adquirió una imagen de valiente, años después:
“Un nuevo movimiento revolucionario llegó a sus noticias, armó de machetes y garrochas a una docena de pedreños, toma de propia autoridad el grado de teniente, salió de San Martín y se incorporó a la primera fuerza organizada que encontró a su paso, sin averiguar si era de tirios o troyanos. Creo que nunca llegó a saberlo; sólo supo que triunfó su partido, que hizo maravillas de valor y estrategia, y que volvió a San Martin un año después, con el despacho de comandante de escuadrón, de autenticidad no comprobada, y con el nombramiento de recaudador de contribuciones que atrapó quién sabe Dios cómo.”
Ya convertido en Comandante, Mateo Cabezudo era un hombre temido y respetado, el Presidente Municipal tenía que ceder muchas prerrogativas a Mateo, Camilo Soria siendo Alcalde de San Martín embarazó a una hermana de Mateo a la cual abandonó, de esta relación nació Remedios, Juan Quiñones estaba enamorado de Remedios, sin dejar de señalar que Juan es un joven honesto, trabajador, estudioso, vive con su madre, y tiene las mejores intenciones con Remedios.
Jacinto Coderas llegó como Presidente Municipal, por años la costumbre era que Mateo Cabezudo tomaba la bandera para presidir el paseo cívico del 16 de septiembre, Jacinto Coderas este acto no lo permitió y en público humilló a Mateo, todo el pueblo sabía que esta acción del Presidente ocasionaría se armara la bola, Mateo empezó a buscar a sus aliados que era la gente del barrio pobre llamado “El Arrollo”, además, Mateo supo que en la Capital el Licenciado Pérez Gavilán andaba organizando un movimiento revolucionario de grandes dimensiones, como era de esperarse la bola se armó y empezó la matazón, el saqueo, el robo descarado, las violaciones, como siempre el Gobierno acordará con el bando ganador, después de toda la barbarie Mateo Cabezudo derrotó a Jacinto Coderas y accedió al poder absoluto.
Juan Quiñones en todo el proceso de violencia su único objetivo fue cuidar y salvar de los peligros a su amada Remedios, al participar Juan en la bola del lado de Mateo, su madre fue encarcelada, Juan hasta esta primera entrega de la serie es un personaje víctima de un sistema autoritario, bárbaro, incivilizado, en realidad Juan no quería participar con ningún bando, pero las circunstancias lo obligaron, en el momento de la lucha Juan fue el verdadero héroe, pero en la historia quedó Mateo Cabezudo como el padre y líder del movimiento triunfador, lo antes apuntado a Juan le era indiferente, él lo único que quería era vivir en paz con su madre y poder casarse con Remedios, la madre de Juan por las consecuencias de la maldita bola murió.
Juan buscó a Mateo Cabezudo para pedirle la mano de Remedios, este caciquillo empoderado le negó el permiso para casarse con su sobrina, le dijo a Juan que él ya estaba muy encumbrado y que si quería casarse con su sobrina, era preciso que valiera más de lo que valía en ese momento, Juan y Remedios sufrían por no poder consolidar su amor:
“Yo me retiré a mis pequeñas tierras, triste, abatido y solo. Escribía yo a Remedios a veces y de ella recibía algunos renglones que respiraban siempre ternura y bondad. Ni ella ni yo perdíamos la esperanza de dominar al fin la vanidad del coronel. Y puesto que era necesario buscar el nivel entre él y yo, picado de mi amor propio y ansioso de llegar a decirle “valgo tanto o más que usted”, me entró grandísimo afán de hacerme hombre ilustrado.”
Claramente se percibe que Juan Quiñones es en el pueblo el único hombre interesado en la cultura, por los estudios y por lo vivido tiene muy en claro la diferencia entre los conceptos de revolución y la bola: “La revolución se desenvuelve sobre la idea, conmueve a las naciones, modifica a una institución y necesita ciudadanos; la bola no exige principios ni los tiene jamás, nace y muere en corto espacio material y moral, y necesita ignorantes. En una palabra la revolución es hija del progreso del mundo, y la ley ineludible de la humanidad; la bola es hija de la ignorancia y castigo inevitable de los pueblos atrasados.”
Juan Quiñones no se vencerá y seguirá luchando por su amor y sus ideas, el camino que ha elegido es la cultura.

La gran ciencia
En la historia final de la novela: La Bola, Mateo Cabezudo después de triunfar quedó en plenitud del poder y Juan Quiñones huérfano y triste por no poder casarse con Remedios. La segunda novela de la serie escrita por Don Emilio Rabasa se titula: La Gran Ciencia, en esta continuación de la historia el escenario cambiará del pueblo de San Martín de la Piedra a la Capital del Estado, dejaremos de conocer la política municipal para inmiscuirnos en las entrañas del poder de la política estatal, es precisamente en esta alta esfera de la política donde el lector conocerá lo que es: La Gran Ciencia.
Juan Quiñones se fue a vivir a la Capital del Estado porque allá vivía su amada Remedios, por recomendaciones del cura de San Martín llamado Benjamín Barojo, Juan rápidamente encontró trabajo en la Secretaría Particular del Gobernador como escribiente, es importante recordar que Juan es un joven honesto, trabajador y estudioso, es por ello que rápidamente le encontraron cabida y utilidad en el trabajo, el jefe inmediato de Juan se llama Miguel Labarca, este joven de 24 años de edad era el secretario privado del Secretario de Gobierno y en ese mismo contexto lo hicieron Diputado, claro está que antes modificaron la ley en cuanto a los requisitos de edad para que Miguel Labarca no tuviera obstáculos.
Juan empezará a desarrollarse en un ambiente de ciudad y muy cerca del poder, llegó a vivir a una habitación compartida, este hecho es importante porque aquí aparece un nuevo personaje de nombre Pepe Rojo, quien es estudiante y se convierte en buen amigo de Juan: “Todo el mundo lo llamada Pepe Rojo. Leía muchos libros que parecían prestados. Los Girondinos, El Periquillo, La Física de Brisson, El Album de las Flores, El Tesoro del Parnaso español, El Príncipe de Maquiavelo, Los cuentos de Dickens.”
Pepe Rojo había sido compañero de generación con Miguel Labarca, Juan le dijo que era su jefe y pidió a Pepe le platicara a fondo quién era Miguel y cómo siendo muy joven era tan poderoso en el Estado, Pepe le contó lo siguiente: “De quince años hizo unos versos muy malos y los leyó en la noche de un 15 de septiembre, pero como el auditorio era peor que los versos, lo aplaudió frenéticamente. Agregue usted que su papá le conseguía en el colegio medallitas de cobre dorado para la solapa y vendrá usted a comprender como nos hemos visto todos de confesar que es un muchacho de mucho talento. Convenido y acordado que Miguelito es poeta, se infiere es orador, que es un buen abogado, que es sagaz, que es profundo, que es valiente, y, por último, que es político.”
El Gobernador del Estado se llama Sixto Liborio Vaqueril, como todos los caciques tenían control, hacía y deshacía, su hombre de confianza y consentido era el joven Diputado Miguel Labarca. En el mes de Junio el Gobernador cumplía años, todos los lambiscones de su Gobierno estaban preparando una gran fiesta, para ese entonces Juan Quiñones era muy apreciado y respetado por ser un joven caballeroso, trabajador y eficiente, ya era el brazo derecho de Miguelito Labarca, Juan fue invitado a la comida que se le hacía al Gobernador, es en este evento cuando reaparece el personaje Mateo Cabezudo, sólo que ya no es un simple Presidente Municipal de San Martín de la Piedra, ahora es Diputado.
Cuando Juan Quiñones supo que Mateo Cabezudo era Diputado tuvo todo tipo de sensaciones, si siendo un caciquillo de un pueblito era arrogante, autoritario y vanidoso, ¡imagínese! como será con su nueva investidura. Mateo llegó acompañado a la fiesta con su bella sobrina Remedios, Juan al verla casi se le salió el corazón, Remedios también seguía amando a Juan, el baile empezó, todos bebían coñac y champagne, Miguelito Labarca se le acercó a Juan y le confesó que estaba enamorado de la hija de Mateo Cabezudo, Juan se quedó callado, todo mundo tenía algo que ver con la bella Remedios, al final Juan terminó bailando con Remedios, sin embargo no se emocione, las intrigas y bajezas apenas iniciarán.
Mateo Cabezudo le pidió a su amigo el Gobernador que corriera del trabajo a Juan Quiñones, Miguel Labarca protegió a Juan, además, no sabía toda la historia que sucedió entre Juan y Remedios que nosotros conocimos en la anterior novela titulada: La Bola. A partir de aquí inicia toda una historia de intrigas, traiciones, chismes, y lo que se pueda imaginar, porque Remedios también le había gustado al Gobernador y éste empezará a visitar mucho la casa del Diputado Mateo Cabezudo con tal de ver a Remedios, y hará todo lo posible por lograr su objetivo.
Es importante no olvidar que Miguel Labarca es el hombre de confianza del Gobernador, hasta antes del final de esta novela se percibe claramente que Sixto Liborio está preparando a Miguel para que sea su sucesor, por tal motivo su principal función con el joven es enseñarle la gran ciencia, es decir, el arte de la política: “Aquí es necesario hacer lo que conviene y nada más, aquí no venga con leyes, porque no se puede gobernar con las leyes, sino que muchas veces es preciso hacer otras cosas, sí, señor. Esto será muy legal, pero no es político, y la política es lo primero. ¿Me entiende? es lo primero.”
Miguelito Labarca desesperado le confesaba a Juan Quiñones: “Juan, yo no sirvo para esto. Yo no entiendo cómo por intereses de partido., ¡qué partido!, por intereses personales, pueden sacrificar la justicia y la conveniencia pública.” Ordenando hasta esta parte lo narrado, nos encontramos a Juan Quiñones enamorado de Remedios, Miguel Labarca el joven maravilla está ya en plena conquista de la misma joven, el Gobernador se encuentra empeñado por saciar sus deseos con la pueblerina, en esta etapa reaparece el Lic. Pérez Gavilán, quien reanudará el movimiento revolucionario para derrocar del poder a Sixto Liborio.
El final completo de lo que sucede en: La Gran Ciencia lo podrá leer usted, por ahora le anticipo que Remedios sigue siendo leal y amando a Juan, la historia de este amor sufrido que hasta ahora no puede concretarse, continuará.
En cuanto a Miguel Labarca quiero decirles que resultó ser gran alumno y superó a su maestro el Gobernador Sixto Liborio, porque mientras el Gobernador huye por los campos junto a su familia con la vergüenza de haber sido derrotado, el joven maravilla que pasó de ser un aprendiz a maestro, ha cambiado los principios originales que regían su vida por los valores aprendidos en La Gran Ciencia: “¡Quite usted, hombre! En política no hay escrúpulos que valgan y la gran ciencia es no caer, no perder.”

El Cuarto Poder
Don Emilio Rabasa fue de los pioneros de la literatura realista en México, en estas cuatro novelas seriadas que estamos desarrollando, el escritor chiapaneco nos va describiendo formas reales de cómo se asciende y ejerce el poder político en México, cómo se desenvuelve la sociedad civil, en esta tercera novela conoceremos desde la pluma de Rabasa, cómo funciona: El Cuarto Poder.
En el final de la novela La Gran Ciencia, el personaje central Juan Quiñones huyó de la Capital del Estado pensando que había asesinado el Diputado Miguel Labarca, en la continuación de esta serie novelada nos encontramos ahora a Juan Quiñones viviendo en la Capital del País, Juan es un joven honrado, talentoso, estudioso, todo le había salido mal, lo único que él deseaba era vivir tranquilo junto a su amor Remedios, pero las circunstancias que rodeaban a esta joven pareja no les han permitido consagrar su amor.
Juan Quiñones vivía en la casa de huéspedes del señor Ambrosio Barbadillo, Juan no tenía ingresos ni para pagar la renta, viviendo estas penurias aparecerá un personaje ya conocido por los lectores de esta serie llamado Sabás Carrasco, a pesar de que tenía algunos malos recuerdos de Sabás, a Juan le dio gusto ver a su paisano, después de varias horas de pláticas Juan no tuvo otra opción más que sincerarse con Sabás, es en este contexto cuando Sabás le ofrece a Juan un gran empleo:
“–Vea usted –me dijo en el discurso de la conversación –yo no sé si a usted le agradaría un medio de trabajar que es productivo y de mucho porvenir… -¿Cuál es? –pregunté, abriendo los ojos cuanto pude. –Escribir. – ¿Cómo, escribir? –Sí, escribir en un periódico; ser periodista.”
Como es de esperarse al inicio Juan se negó, no olvidemos que Juan en la anterior novela de esta historia había fungido como escribiente en la oficina particular del Gobernador, y, además de escribir muy bien, era de las personas más preparadas y leídas, pero por la misma preparación Juan pensaba lo siguiente:
“–Pero, aun suponiendo que yo supiera escribir, me faltaban los conocimientos necesarios para tratar los variados temas de un periódico. Sabás respondió: –¿Pues qué dirá usted de mí? Y sin embargo me gano la vida escribiendo. –¿Usted? –exclamé asombrado. Imposible para mí es muy difícil. La brillante respuesta del gran periodista fue esta: -Lo mismo creía yo antes de hacerlo. Al principio mucho miedo, mucho escribir y tachar, y volver a escribir; pero cogiéndole el modo y tomando confianza, vemos que es muy sencillo el trabajo.
“El periódico es gobiernista y nuestra regla es defender al gobierno, elogiar sus actos, aplaudir todas las disposiciones; y cuando la materia de éstas es de esas muy enredadas que no se entienden, se escribe en términos generales. Por ejemplo, se trata de una ley sobre la deuda pública, que yo no entiendo, ni siquiera leo, porque es larguísima y cansada. Pues entonces digo que los beneficios de la ley son innegables, y que demuestran la clara inteligencia, profundos conocimientos y patrióticas miras del ministro del ramo; que ya se hacía indispensable esa ley para el sostenimiento del crédito nacional.”
La apremiante necesidad de trabajo que tenía Juan lo orilló a aceptar la propuesta de convertirse en escritor del periódico La Columna del Estado. Al inicio todo era muy cómodo e iba de maravilla, poco a poco irán apareciendo los demás personajes de esta historia que volverán a complicar la vida de Juan. Mateo Cabezudo de Diputado Local ahora será Diputado del Congreso General, este hecho dará a Juan la oportunidad de ver nuevamente a su amada Remedios, Pepe Rojo se incorporará en el mismo periódico donde trabaja Juan, y los nuevos personajes importantes que se integran a esta gran historia es Pablo Albar y Gómez como Director del periódico y Jacinta hija de don Ambrosio Barbadillo quien se obsesionará sentimentalmente por Juan Quiñones.
En plenitud de la trama encontramos a un Juan Quiñones encumbrado como periodista, de momento una mala noticia llegó, La Columna del Estado iba a cerrarse porque el Gobierno le había quitado el apoyo, cuando ya Juan estaba casi despedido apareció el escritor Javier Escorroza y se asoció con Pablo Albar y Gómez para fundar un periódico independiente, crítico del Gobierno, autónomo en sus ideas y publicaciones, en la reunión de planeación Juan fue el que propuso el nuevo nombre del periódico y todos aprobaron que se llamará: El Cuarto Poder.
La fama de Juan cada vez era mayor, cuando Remedios llegó a la Capital, Felicia se encargó de reencontrar a esta pareja que tanto se han amado, Juan ya con enorme influencia como periodista condicionó a sus jefes para que en El Cuarto Poder, no se publicara ningún halago sobre el farsante y autoritario Diputado Mateo Cabezudo, éste ejercerá todo su poder contra Juan Quiñones, Remedios y Juan a escondidas se siguen amando, Jacinta hará todo lo posible por casarse con Juan, la historia completa sobre este idílico amor continuará, por ahora concluiré platicándoles que:
“El Cuarto Poder vuelve a las ideas de La Columna del Estado, las cosas han cambiado, según dice el Director. El sobretiro se agotó anoche, y esta mañana muy temprano fue el señor Alba al Ministerio… -¡Pero esto es inaudito! –exclamé yo espantado. –No, señor –replicó Pepe con calmosa gravedad –esas son las oscilaciones de la opinión pública.”

Moneda Falsa
Con la novela: Moneda Falsa concluye la historia seriada escrita por Don Emilio Rabasa. Como quedó señalado en las novelas anteriores, los principales protagonistas de la historia son Juan Quiñones, Mateo Cabezudo y Remedios, sobre estas tres figuras que en momentos son pintorescas, en otros trágicas, y en algunos representativas, Emilio Rabasa nos adentró a un mundo muy parecido al que vivimos en nuestra época, y es que el universo que describió Rabasa en estas obras escritas entre los años 1887-88, describía la realidad que le tocó vivir al escritor, luego entonces, el resultado es que en muchos aspectos políticos, sociales y culturales, no hemos evolucionado, hoy en día en la política mexicana seguimos teniendo a muchos Mateos Cabezudos.
En Moneda Falsa el tema central seguirá siendo el periodismo, los actores políticos ya no recobran tanta importancia como en las novelas: La Bola y La Gran Ciencia, el único político que sobrevive en la historia es el Diputado Mateo Cabezudo, todos los demás serán periodistas, me refiero a Juan Quiñones, Pepe Rojo, Sabás Carrasco, etc. existirán en la historia dos periódicos importantes, El Cuarto Poder y El Censor, y ante toda esta trama política y periodista, no hay que olvidarnos de Remedios, quien es sobrina de Mateo Cabezudo y eterno amor de Juan Quiñones.
El Cuarto Poder de ser un periódico crítico y autónomo, pasó a ser un medio servil del Gobierno, todo lo contrario era El Censor con su fuerte crítica hacia el poder, sin embargo, ambos periódicos tenían una característica que los unía y consiste en que Pablo Albar y Gómez es el mismo dueño de los periódicos. Juan Quiñones quien de origen era un escritor honesto, insobornable, escribía sus artículos y era el que dirigía El Censor, es importante recordar que por muchos motivos Juan Quiñones tenía una terrible enemistad con el Diputado Mateo Cabezudo, quien sentía el mismo odio por Juan.
Juan y su colega Braulio Claveque, empezaron a escribir historietas donde desnudaban la corrupción, autoritarismo, farsa, prepotencia y vanidad, del Diputado Mateo Cabezudo, el Gobierno presionó a Pablo Albar y Gómez para que controlara a sus articulistas y Director, conforme avanza la historia claramente se va percibiendo que Claveque se corrompió y recibía dinero de parte del Diputado Cabezudo, para que no publicara en contra de él e impidiera que los artículos escritos por Juan Quiñones fueran editados, llegó un momento que el conflicto estalló de manera incontrolable, el Gobierno amenazó a Albar Gómez de quitarle el apoyo, y Braulio Claveque desesperado le dijo a Juan Quiñones:
“Albar le paga a usted cien pesos y cincuenta a mí, que recibe del Gobierno, usted es inspector de letreros y yo oficial en comisión de servicios. A Albar no le cuestan esos sueldos y a nosotros han de costarnos siempre la comida. Él no gasta en papel, porque nos da del que recibe del Gobierno para El Cuarto Poder. No se venden los ejemplares por miles, sino por cientos, no tiene el periódico suscriptores, si no son dos o tres Gobiernos de los Estados que toman algunos ejemplares a cambio de elogios de El Cuarto Poder.”
El Diputado Cabezudo utilizará todo su poder para derrotar a Juan, para ese entonces el poder económico y político de Mateo Cabezudo había venido a menos, se rumoraba que en muchas ocasiones tenía que vender sus diamantes para tratar de mantener su ritmo de vida, Remedios la sobrina del Diputado seguía enamorada de Juan, pero lo único que se sabe de ella es que cada vez está más delgada y se percibe que alguna enfermedad debe tener.
Juan lleno de rabia se rebela contra todos incluyéndose él mismo, esto lo afirmo porque estando enamorado de Remedios empezó a vivir una vida de vicios y decidió robarse a Jacinta quien es la que había ocasionado un fuerte distanciamiento entre Juan y Remedios, toda una trama de intrigas, borracheras, malas amistades, traiciones, difamaciones, empezarán a darse entre Juan Quiñones y Mateo Cabezudo.
La noche en que Juan se estaba escapando con Jacinta, supo que Remedios estaba casi muriendo, dejó todo y sin importar consecuencias fue a casa de Remedios, fueron varios días de angustia, desesperación, impotencia, en esta parte de la historia Emilio Rabasa por primera vez en toda la serie hace que Juan y Mateo se abracen y lloren por la vida de Remedios, al final milagrosamente Remedios logra salvarse, Juan seguía junto a ella y ya estando los ánimos más controlados, Mateo recriminó a Juan por estar en su casa y le dijo se largara, empezaron a culparse uno al otro como el responsable de sus desgracias, la voz de Remedios los calmó cuando les dijo: “Yo los quiero a los dos”.
Mateo Cabezudo en esta historia inició siendo un pobre labrador que de la noche a la mañana se convirtió en un hombre poderoso beneficiado por el sistema político corrupto, lo que nace corrupto no termina bien, hoy los Mateos Cabezudos no pueden caminar libremente por las calles y andan como verdaderos ladrones escondidos de la justicia. Juan Quiñones con defectos y virtudes siempre trató de ser un hombre bueno, honrado, honesto, al final logró casarse con su amor eterno Remedios, y concluyó su historia con las siguientes palabras:
“No hay para qué escribir más. Remedios, mi hija, que sabe que mi envejecimiento es prematuro y que padezco de una enfermedad de ésas que minan constantemente la salud, ha notado que desde que comencé a escribir, el año pasado, he enflaquecido notablemente y me da prisa para que acabe mi obra. Mi único afán consiste en dejar a mi hija, al morir, bienes de fortuna para que lleve una vida modestamente cómoda. Remedios le dio su alma llena de bondad y de virtud. No necesita más para ser feliz.”

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