REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 06 | 2017
   

Para la memoria histórica - Encarte

El fenómeno Trump y el fascismo. La lectura crítica de una preocupante realidad


Alberto Padilla Arias e Hilario Anguiano Luna

A René Avilés Fabila,
ese inquebrantable crítico
del statu quo, dedicamos esta revisión crítica del
imperio Trump.
Introducción:
Ante el proceso de designación del presidente o primera presidente de la nación más poderosa del mundo, pertenecientes a los dos partidos ampliamente dominantes, Republicano y Demócrata, nos unimos al inusitado interés despertado en el mundo; en primer lugar, por el hecho de que pudo ser nombrada, por primera vez en la historia de esa nación, una mujer al frente de la Casa Blanca y en segundo lugar, por el éxito que ha alcanzado el candidato Republicano Donald Trump, un personaje singular que pareciera trastornado de sus facultades mentales, por la incoherencia de sus propuestas, algo que no tendría mayor interés como sujeto excéntrico; sin embargo, lo que más preocupa y ocupa a los políticos y estudiosos, es el arrastre que tuvo dentro y fuera del partido Republicano.
Los hechos que se presentaron en el proceso de elección interna del partido Republicano, no tienen precedente, ya que los políticos de cepa siguieron un camino que parecía el más adecuado, para evitar que este personaje se pudiese lanzar como candidato independiente. La idea de incluirlo en los debates internos y públicos del partido contendiente, apuntaban a que no lograría avanzar, por carecer de experiencia en esas lides. Se supuso, razonablemente que frente a estos hechos, abortaría más adelante sus intenciones de postularse. Sin embargo, la sorpresa mayúscula ha sido la enorme empatía, más que simpatía, que ha despertado en un sector muy amplio de la población con orientación republicana y en diversos sectores de la sociedad norteamericana, algo que resulta verdaderamente preocupante.
Este fenómeno, nos trae a la memoria el caso, más que de Hitler, el de Mussolini, il Duce un hombre con dotes histriónicas que cautivó a un amplio sector de la sociedad italiana por su postura arbitraria, autoritaria, militarista, deseoso de recuperar la grandeza romana de un pasado remoto. Identificado con Hitler en sus posturas racistas, megalománicas, que pudo incidir como el primero, en los sectores más afectados por la crisis económica, pero sobre todo moral de las clases medias, depauperadas y desesperadas ante un futuro incierto y que tenían necesidad de una justificación para explicar su situación, que con un afán reduccionista fincaban la responsabilidad en las comunidades judaicas y otros sectores minoritarios, deprimidos de la sociedad italiana.
Recientemente, Chomsky, destacado intelectual norteamericano, ha coincidido en encontrar una explicación sobre el atractivo y el apoyo a este singular candidato, al identificar a los sectores que lo han venido apoyando, como aquellos de la clase media norteamericana que han visto caer sus ingresos de manera sustantiva, también jóvenes que sienten que la sociedad norteamericana ha tenido mejores momentos frente al mundo, y hoy, las glorias del pasado, son más un recuerdo. Desde luego que se añaden a esta cruda realidad, los sectores más conservadores, racistas y anti-latinos, quienes creen ver en sus vecinos más cercanos, los enemigos públicos número uno: migración, remesas, gente que les quita el trabajo y el rostro del crimen organizado que los amenaza, entre otros
Ante este fenómeno, lo preocupante, desde luego, no es un empresario “chiflado” metido a político, sino el efecto que su discurso racista, autoritario y simplista, ha tenido en las masas que lo admiran y apoyan incondicionalmente, como el gran “mesías”, que les habrá de regresar la grandeza nacional perdida en los últimos gobiernos populistas del partido demócrata. Lo cual habla del bajo nivel cultural e intelectual de estas masas depauperadas, relativamente, dispuestas a todo; incluso a la ruptura con sus aliados tradicionales en el mundo.
Es pues, sobre éste, que hemos denominado fenómeno trump, que pretendemos realizar un análisis, a la luz de la Psicología de las masas del fascismo de Wilhelm Reich 1. Quizá este análisis nos pudiera dar alguna claridad o respuesta, que permitiera reducir las alarmas o por el contrario, encender éstas, seguros de que una nueva catástrofe se avecina sobre sus aliados en Latinoamérica y para el futuro de todas las naciones; ya que, aunque, en el caso de que Donald Trump no llegara a la presidencia de los EEUU, -eso pensábamos en aquel momento-, lo cual parecía altamente probable; la preocupación se centró en las fuerzas oscuras que ya se han manifestado, muy amplias por cierto, en la sociedad norteamericana; las que más adelante pueden encontrar, señalábamos, la posibilidad de su expresión más cruenta.

Acerca de “la psicología de las masas del fascismo”
Iniciemos, pues, con algunas reflexiones en relación con la psicología de las masas en general, primero y posteriormente sobre las masas del fascismo en particular. Recordemos que la obra de W. Reich, con este mismo título fue publicado en 1933 2, en ella inicia con una referencia a la “ideología como poder material”, relatando la situación económica y política de Alemania de los años treinta del siglo XX. Hace un cuidadoso análisis de la situación mundial y particular de Alemania en ese contexto. Describe la condición crítica de la clase obrera y, en consecuencia de la psicología de esta clase.
La poca incidencia de la clase política, en este caso republicana, sobre estos sectores de clase, se debió, en buena medida al desconocimiento de la realidad política, de los fenómenos sociológicos y la impericia en el manejo de una propaganda psicológicamente adecuada. La abundancia de temas sobre el factor económico, dejaba de lado los elementos subjetivos y sociológicos relacionados a la situación de la clase obrera y las clases medias 3.
Desconocían, además, los conductores del partido comunista alemán, como hoy los republicanos, el carácter de las masas, también en el sentido plasmado por Reich, en Análisis del Carácter y los efectos sociales del misticismo, que no entendían ni podían controlar.

Algunos aspectos relativos a “la psicología de las masas del fascismo”
Es necesario, pues, percatarse de la importancia del efecto de reacción de la ideología sobre la base económica y de ésta sobre la ideología que cobra materialidad en los movimientos sociales.
Es muy frecuente en los dirigentes de diversos partidos en diversas partes del mundo, el fijar todas sus atenciones sobre la base económica perdiendo de vista la importancia estratégica que tiene el manejo ideológico, puesto que piensan solo mecánicamente que un cambio estructural trae aparejado como consecuencia el cambio ideológico. Era necesario, pues, percatarse de la importancia del efecto de reacción de la ideología sobre la base económica.
Finalmente, es necesario reconocer que uno de los planteamientos más importantes, es reconocer a la psicología –factor subjetivo de la historia- como un elemento determinante, ubicado entre la base económica y la superestructural, o sea la ideológica. Esto es, se hace necesaria la comprensión de una psicología de masas.
La anterior descripción no solamente no era comprendida por los líderes republicanos, ni siquiera percibida, por quienes creían en un trabajo de masas, de manera mecánica, casi automática. Es aquí donde podemos empezar a entender lo que hemos denominado “fenómeno trump”.
Su estructura psíquica surge, por un lado, de su situación social preludio de actividades revolucionarias; del otro de la atmósfera general de la sociedad autoritaria, ambas son antagónicas.

Estos son los rasgos de seguidores de Donald Trump.
Podemos estructurar nuestro análisis sobre las masas que acompañan y apoyan al candidato republicano que, a diferencia de las masas alemanas descritas por Reich, se ven atraídas por: el self-made man, principio fundacional de la ideología de esta sociedad que tiene sus raíces más profundas en el “sentimiento de ser un ganador, que no está sometido a los intereses o influencias del stablishment político, que, por cierto, asumen que los ha abandonado 4.
Igual que su candidato, los seguidores, manifiestan contradicciones con relación a los principios básicos fundacionales; así tenemos que siguen y admiran a quien manifiesta públicamente su “racismo” y es “capaz de mentir” públicamente y sin el menor prurito; aunque esto se puede justificar, ya que: "dice lo que realmente siente, aunque no todo lo que diga sea necesariamente correcto" 5.
En septiembre del 2015, David Brady y Douglas River, de la Hoover Institution, analizaron los datos demográficos de los simpatizantes más duros de Trump y encontraron el siguiente perfil: son mayoritariamente más viejos, menos ricos y menos educados que el promedio nacional. También encontraron que más de la mitad son mujeres, de las cuales, cerca de un tercio tienen más de 65 años y sólo un dos por ciento es menor de 30.
Por otra parte, la mitad de los potenciales votantes, se graduaron de secundaria y sólo un 19 por ciento se graduaron de alguna universidad. Por lo que hace a los ingresos, poco más de un tercio gana menos de US 50,000 al año y sólo once por ciento gana salarios de seis dígitos.
Ideológicamente, los simpatizantes de Trump vienen de las más diversas posturas ideológicas: veinte por ciento se asumen moderados, sesenta y cinco como conservadores y trece por ciento, como muy conservadores. Esto es, casi el ochenta por ciento son marcadamente tradicionales 6.
Las contradicciones mismas de Trump, características de un doble discurso, le han generado muchos apoyos, contrariamente a lo que se esperaría. Una muestra la tenemos: ...si algo consiguieron los comentarios polémicos de Trump (y las críticas a ellos) fue reforzar la convicción de sus simpatizantes: de los 29 participantes en el grupo focal (Frank Luntz, 2015), sólo uno dijo que esas declaraciones lo estaban haciendo pensar en no votar por el multimillonario. Por otra parte, cuando el neoyorquino entró a la campaña, les robó votos a todos los otros precandidatos republicanos 7.
Algo característico de estas masas es su pesimismo respecto del futuro del país. Esto lo comenta Frank Luntz, quien realizó el grupo focal y encontró que, en su mayoría, los simpatizantes de Trump son pesimistas sobre el futuro de la nación y odian con pasión al presidente Obama y los medios de comunicación liberales además miran con sospecha a los musulmanes.
Ehrenfreund hablando con varios psicólogos identificó tres claves del apoyo al candidato republicano: 1º nos gusta la gente que habla en grand; 2º nos gusta la gente que dice que nuestros problemas se pueden solucionar fácilmente, aunque no sea así 8; 3º no nos gusta la gente a la que no le gustamos.
En este contexto, suenan convincentes las palabras de Francisco Goldman 9, escritor de origen latino en EEUU: “la mitad de los estadunidenses piensan como Trump”, y añade; "Donald Trump no surgió de la nada 10; sus posturas expresan el pensamiento de casi la mitad de la sociedad estadunidense blanca y fascista" 11.

El marco institucional que da origen a la familia autoritaria
Wilhelm Reich afirma que, para comprender bien esta relación del origen y el carácter autoritario, es importante hacerse una idea muy clara de la institución central social, donde convergen las situaciones económicas y sociales de la sociedad patriarcal y autoritaria. Sin tomar en consideración esta institución es imposible comprender la economía sexual y el proceso ideológico del patriarcado.
De esta manera, al estado autoritario le interesa perpetuar la familia autoritaria: ella es la fábrica en la que se elaboran su estructura y su ideología. A través de la inhibición moral de la sexualidad natural del niño, un ser angustiado, sumiso, obediente, amable y dócil, con el sentido autoritario de la palabra, es como se logran controlar las fuerzas rebeldes en el hombre y deteriorar su potencia intelectual y su sentido crítico, imponiéndole la prohibición de pensar.
En fin, su finalidad es la creación del sujeto adaptado al orden autoritario, que lo acepta a despecho de todas las miserias y humillaciones. Hemos de tener en cuenta que la represión de las necesidades más groseras, no producen el mismo efecto que la represión de las necesidades sexuales.
Y puesto que la sexualidad, a la que el proceso de inhibición niega las satisfacciones naturales, se vuelve hacia toda clase de satisfacciones complementarias, con lo que se explica, que la agresividad natural se transforme en sadismo brutal, sadismo que es una de las bases esenciales desde el punto de vista de la psicología de las masas, de las guerras que los intereses imperialistas organizan.
De este modo, queda explicado el carácter material de las ideologías y su efecto de reacción sobre la base económica, amén de la importancia que para la comprensión de ambos fenómenos tiene la psicología de las masas, fundada en una caracterología científica, en el sentido marxista del término.

Conclusiones:
1° Conviene destacar que existe una enorme distancia entre el nazismo, el fascismo y neo fascismo a la Trump.
Si bien, en este ensayo se han empleado los conceptos de nazismo y fascismo, en realidad podemos con toda certeza afirmar que se trata, en el caso Trump, de un neo-fascismo ideológico, por las siguientes razones. Las masas republicanas, en EEUU, si bien se encuentran deprimidas, en realidad los problemas de desempleo, subempleo, sistema de salud, educación, consumo, no están en niveles como los que tuvieron que enfrentar las masas de fines de los veinte en Europa, donde se llegó a niveles extremos. Sin embargo, lo que sí les resulta creíble es la pérdida de liderazgo de esta nación, lo que es percibido por las masas republicanas como una pérdida de centralidad en el mundo y consecuente minusvalía y pérdida de la autoestima para las fracciones, sobre todo blancas, a las que pertenece el magnate. De ahí el slogan de: hacer América grande de nuevo.
Aunado a ello, el crecimiento hormiga incontrolado de las migraciones hacia esta nación, en el imaginario de las mayorías blancas, genera una tensión paranoide que se traduce en un odio racial, irracional y violento. En particular cuando se trata de los mexicanos, latinos o chinos, que en mayor número se trasladan de manera ilegal a Norteamérica.
2° No se puede negar el carácter violento y destructivo de este movimiento liderado por Trump.
Lo preocupante, como hemos señalado al principio de este ensayo, no es tanto este sujeto cuya patología es evidente, sino el carácter explosivo y destructivo de las masas, de las que él es un digno representante. En buena medida, esto es producto, como ha reiterado Reich, de la estructura patriarcal y autoritaria de las familias de las que son resultado, tanto el líder como las masas. La resistencia a poner límite al uso de armas, a pesar de los constantes incidentes, en que jóvenes o personas enfermas mentalmente han agredido y asesinado a otros ciudadanos, lo demuestra plenamente. La campaña misma del partido republicano ha estado cargada de violencia hacia todos aquellos que no coinciden con los puntos de vista misóginos, racistas y violentos.
El aval, concedido a sus propuestas de expulsar, incluso a ciudadanos nacidos en EEUU, por tener origen latino y en particular latinoamericano y más concretamente mexicano, los aproxima a una postura neo-fascista, en quienes deposita la responsabilidad de la crisis de empleos en el país, para lo que propone la construcción de un muro, que deberá ser pagado por los propios mexicanos, quienes son causa eficiente de lo que les sucede. Sin duda éste es el fantasma de la violencia política planeado desde la campaña” 12.
3° Es evidente que las bases neo-fascistas corresponden a la ultraderecha conservadora de Norte América, que se alimenta del odio más recalcitrante. Si no en acciones, al menos ideológicamente se asocian a estas ideas de violencia y segregación.
En el medio conservador, las familias tradicionales patriarcales, fomentan una marcada división de clase y diferencia racial. De esta manera, señala Reich, la depreciación de la “raza extranjera” forma parte orgánica del imperialismo del patriarcado tardío. Esta actitud racista es bien evidente en el contexto de la Iglesia católica que siempre consideró a los Judíos y no al Judaísmo como profesión religiosa, los enemigos número uno”.
4° Que este mismo odio irracional hacia otros grupos humanos les genera un sentimiento paranoide persecutorio, lo que alienta una ideología guerrera y armamentista.
Como en el caso del enfermo paranoide, las masas que odian profundamente a los diferentes, perciben de aquellos una respuesta en sentido contrario, de ahí que se sientan perseguidos como efecto de su trastorno imaginario. En consecuencia, existe un ansia por vivir armados, para defenderse de las supuestas e imaginarias amenazas. Así se pueden explicar las supuestas amenazas islámicas, de mexicanos, de chinos, luego que ellos mismos les han ofendido o rechazado, maltratado.
La megalomanía es la otra cara de la paranoia, hacer de nuevo América grande, no importa el costo del otro, es una fuente que alimenta el temor, el odio y la violencia. La identidad del líder con la masa es fundamental, a pesar de la irracionalidad de sus acciones.
5° Estas masas son producto de una fantasía megalománica, que se reproduce en un caldo de cultivo denominado familia patriarcal autoritaria.
Efectivamente, la familia patriarcal, dominante en la sociedad norteamericana, enferma, es fuente de esta fantasía de prepotencia, como lo expresa el propio Reich: De esta manera, al estado autoritario le interesa perpetuar la familia autoritaria: ella es la fabrica en la que se elaboran su estructura y su ideología. A través de la inhibición moral de la sexualidad natural del niño, un ser angustiado, sumiso, obediente, amable y dócil, en el sentido autoritario de la palabra, es como se logran controlar las fuerzas rebeldes en el hombre y deteriorar su potencia intelectual y su sentido crítico, imponiéndole la prohibición de pensar.
Los réditos de tal estrategia se hicieron pronto tangibles: las encuestas situaron de inmediato a Trump como el mejor valorado de los diecisiete precandidatos republicanos a la presidencia” 13
6° Los rasgos caracterológicos de las masas neo-fascistas son: el racismo, la misoginia, la megalomanía, el etnocentrismo, el narcisismo secundario, la acumulación, el individualismo, xenofobia, entre otros.
Como lo hemos señalado, lo preocupante no es estrictamente hablando, el líder, sino sus seguidores, que representan una fuerza sumamente considerable dentro de la sociedad norteamericana, que se caracteriza por estos rasgos, ya descritos. Quizá sea más del 50 por ciento en este país, los que alardean de ser herederos del ideal democrático, ya estudiado por Tocqueville, pero que, en el fondo, se muestran autoritarios y antidemocráticos, desconociendo lo que es la esencia de la sociedad norteamericana, un país de migrantes de todos los continentes, aunque su núcleo inicial sea anglosajón europeo.
7° Estas masas, que están constituidas por la mitad de la sociedad americana, quienes con un líder neo-fascista como Trump pueden poner al mundo de cabeza; sólo hay que revisar la historia de Europa de mediados del siglo pasado con los casos de Hitler, Mussolini e Hirohito.
Por ello, nos parece relevante proponer una revisión histórica de estos acontecimientos que llevaron a un grupo de países, aparentemente frágiles, a tratar de conquistar el mundo, para someterlo a un orden autoritario e irracional, en aras de poder y grandeza. Todo ello, fundado en un discurso mesiánico, como el que propone D. Trump, con un slogan sencillo: hacer América grande de nuevo.
Esta alusión al pasado, entraña una mística perversa, que exalta la violencia como en Vietnam, Irak, Grenada, Guantánamo, Afganistán, Hiroshima y Nagasaki y tantos otros pueblos agredidos por el supuesto de una amenaza, como hoy el fantasma de EI (Estado Islámico) y todos aquellos que no se pliegan a sus designios.
8° La razón de este estudio es encontrar algún mecanismo de disuasión de estas masas que están ávidas de expansión y dominio sin límites. Ya cuentan con el líder (Trump), la justificación (make america great again) y con un chivo expiatorio, entre los responsables de sus males, están sus vecinos más cercanos, México y los mexicanos.
La mentalidad empresarial y la idea de tener al mundo como un mercado a su disposición, mueve a sus seguidores, que admiran a D. Trump, un empresario exitoso, que se ha extendido por el mundo con negocios jugosos, que no tienen límite. Uno de ellos es el negocio de las armas de destrucción masiva, que han llegado a México por medio del narcotráfico y que con frecuencia emplean en su propia destrucción, como tantos casos recientes.
Finamente, podemos concluir con este punto:
9° Critica al EI (estado islámico) y él es el reverso de la medalla junto con las masas que lo aclaman y corean todas sus insensateces. Solo hay que ver cómo creció su popularidad con un discurso cargado de odio racial, misoginia y narcisismo infantil en tierra fértil de masas frustradas y ávidas de reconocimiento y poder.
Reich fue capaz de entender, por su misma formación y compromiso, las consecuencias funestas del movimiento nacional-socialista. Su preparación como psicoanalista y como sociólogo marxista, le dieron los instrumentos básicos para interpretar lo que estaba sucediendo y lo que sucedería en no muchos años.
No es de extrañar que en Norteamérica (USA) el nazismo (Macartismo) pueda recobrar realidad de un momento a otro, dadas las crisis por las que está pasando. Tenemos hechos evidentes, en América Latina: Chile, Perú, Argentina, Brasil, Uruguay, etc., en donde todo parece coincidir.

*Profesores del Área “Educación, Cultura y Procesos Sociales”, Departamento de Relaciones Sociales, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco;

Citas:
Esta obra publicada por W. Reich en Zurich 1933, se inicia con el apartado relativo a lo que el autor llama “La Ideología como Poder Material” y comienza por hacernos una relación de la situación económica y política de la Alemania de los treinta del siglo pasado.
2 W. Reich en Zurich 1933. “La psicología de las masas del fascismo”.
3 El tipo de análisis más común entre dirigente y dirigido a las masas de obreros, era el económico, con lo que solo lograban aburrirlos y confundirlos, sin encontrar una verdadera motivación para la lucha.
4 Trump tenía un alto índice de simpatizantes en el estado de Nueva York y de la ciudad de Binghamton. Algunos comentarios de sus seguidores: "No es un político, es un hombre más", afirmó Mary Faulk, durante un acto proselitista de Trump cerca de su casa en Manassa, Virginia. "Es un hombre que trabajó duro para llegar donde está y creo que eso es lo que necesitamos. Tengo 66 años, nuestro país está en problemas y tenemos que hacer algo", agrega. Y, como ella, son muchos los que creen que su falta de experiencia política no es un defecto, sino una ventaja. "De cierta forma todavía tiene mucho que aprender, pero todos sabemos que es un excelente administrador y muy, muy inteligente", afirmó Kathy Barker, una de los miles de asistentes al mitin de Virginia.
5 Y mientras muchos sentían que Trump se había pasado de la raya con su llamado a cerrar las fronteras de EE.UU. a todos los musulmanes, una encuesta encontró que su posición era compartida por casi dos tercios de los votantes de las primarias del Partido Republicano, (marzo 8, 2016).
6 Demografía: Además, aunque en Nueva York tenga gente leal, es poco probable que pasen del 30% al 35% del electorado republicano debido a la valoración negativa del precandidato a raíz de las recientes polémicas. “Oro que todos los estadunidenses que hayan visto y sentido la sacudida con Obama decidan pelear por Trump”, dijo Voigh, quien representa a un grupo de estrellas conservadoras de la Meca del Cine que son abiertamente republicanos aunque se sabe que hay otros que simpatizan pero que han optado por la reserva”.
7 ... es impensable otro candidato que no fuera el tristemente célebre magnate neoyorquino para obtener el primer lugar en las primarias del Partido Republicano, a llevarse a cabo el año próximo.
8 La prensa: medios estadunidenses llaman estúpido a Donald Trump e idiotas a sus seguidores. The New Yorker publicó un artículo satírico titulado “El Endorsement (apoyo gobernadora de Alaska) de Palin amplía la ventaja de Trump entre los Idiotas” el cual ha cobrado una gran viralidad en Estados Unidos”. El New York Daily News, que en semanas recientes causó conmoción por sus provocadoras portadas luego de los ataques en San Bernadino, fue más allá y directamente le dijo estúpido a Donald Trump.
9 Francisco Goldman, autor de la reciente Circuito interior, una novela sobre la Ciudad de México.
10 Donald Trump no salió de la nada! Es un monstruo inevitable. Llevará al Partido Republicano al desastre electoral y a muchos estadunidenses a darse cuenta de que están paralizados por el miedo y dominados por el odio. Todo esto, aderezado con una retórica xenófoba y divisiva que enciende los ánimos. Los episodios de tensión se repiten en sus mítines. El fantasma de la violencia política planea sobre la campaña.
11 Donald Trump se refirió a los comentarios que ha recibido por una postura que ha adoptado en sus eventos de campaña y que ha sido comparada con el saludo nazi. El magnate dijo que la controversia era ridícula y añadió que terminaría con esta práctica. No sé sobre la comparación con Hitler. No he escuchado eso, pero es terrible. No estoy feliz con eso, dijo Trump en el programa Good Morning America de ABC. Trump me recuerda a Hitler, (declaró V. Fox expresidente de México).
12 ... Fuente http://www.quien.net/donald-trump.php
13 Fuente http://biografia.bio/donald-trump/. “Es un hombre lleno de ideas. Tiene objetivos claros, es impaciente e imparable. Canaliza su energía para lograr ambiciones totalmente grandilocuentes. Casi siempre duerme poco. Se siente brillante, especial, elegido, tal vez incluso destinado a cambiar el mundo. Puede ser eufórico. Se irrita con facilidad ante obstáculos insignificantes. Le gusta tomar riesgos. Derrocha en su vida personal y negocios. Tiene un comportamiento sexual inadecuado. Algunas veces es impulsivo y sus actos pueden tener consecuencias dolorosas”.

Referencias bibliográficas
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Freud, Sigmund (1948), Psicología de las Masas, Vol. 11, Obras Completas. Editorial Biblioteca Nueva. Barcelona.
Fromm, Erich (1977), Anatomía de la Destructividad humana. Siglo Veintiuno editores. México.
Fromm, Erich (1970). Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea. FCE. México.
Lukacs, George (1976), El asalto a la razón: la trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler, Grijalbo. Barcelona.
Marcuse, Herbert (1972), Eros y Civilización, Octava Edición, Barcelona. Seix Barral.
Marx. Carlos (1976), lntroducción a la Crítica de la Economía Política (1857), Ediciones de Cultura Popular S.A. México. D.F.
N.A. Braunstein, M. Pasternac, G. Benedito. F. Soal, (1977), Psicología, Ideología y Ciencia, Siglo Veintiuno editores, México.
Reich, Wilhelm (1975), Análisis del Carácter: Ed. Paidós, B.H.C. núm. 116. Bs. Aires, Argentina.
Reich, Wilhelm (1976), La Irrupción de la Moral Sexual. Ed. Diez. B.A. Argentina, No.67.
Reich, Wilhelm (1983), La irrupción de la moral sexual, Buenos Aires, Argentina, Homo sapiens.
Reich, Wilhelm (1973), La Psicología de las Masas del Fascismo, ed. Roca. México, D.F. Webgrafía
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http://www.bbc.com Consultado 30 de sept. 2016