REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 09 | 2017
   

De nuestra portada

Fascismo, el huésped de la Casa Blanca


Benjamín Torres Uballe

“Caminemos juntos en medio de esta oscuridad y, con cada paso, sepamos que no tenemos miedo y que no estamos solos”, dijo la popular cantante Madonna al tomar la palabra durante la marcha de las mujeres celebrada en Estados Unidos y que se extendió a diversas ciudades del mundo, en repudio a “míster peluquín”, Donald Trump, convertido el 20 de enero pasado en presidente.
La descripción de la Chica Material queda como anillo al dedo para entender lo que le espera a la sociedad estadunidense y al mundo: una terrorífica era colmada de penumbras, merced a un fascista que representa a uno de los sectores más lesivos y poderosos de la unión americana, ése al que el Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, describe atinadamente como el “uno por ciento” y que se apropia de la cuarta parte de los ingresos anuales de aquella nación.
“Si hablamos de patrimonio, en vez de ingresos, ese uno por ciento controla el 40 por ciento”, acota Stiglitz en su libro La Gran Brecha, donde fustiga con extrema dureza los abusos de esa clase dominante de nuestro vecino del norte. Hoy, uno de esos integrantes ha llegado de manera increíble a instalarse en la Casa Blanca para terror de la humanidad.
Quienes torpemente creyeron ilusoriamente en la falaz retórica de Trump para votar por él, no tardarán en darse cuenta del monstruo que empoderaron. Un ignorante como “míster peluquín” está convencido de que su país y el mundo en general pueden “manejarse” como un negocio. Que sin más puede descalificar a todo aquel que se atreva a disentir de su verdad, que puede llamar mentirosos y deshonestos a todos los medios de comunicación y declararles la guerra.
El controvertido republicano se ha embarcado en un viaje de aguas turbulentas, llevando consigo a la ciudadanía que gobernará. No obstante, una gran parte de esos viajeros forzosos no está dispuesta a seguir de manera tersa las locuaces y peligrosas decisiones del ahora líder norteamericano. Es decir, la sociedad a la que pretende dirigir Trump está dividida al máximo.
Por eso las manifestaciones de rechazo a un tipo que de política no sabe nada, que la deshonra absolutamente, que de entrada se ha confrontado con otras potencias, que ha insultado reiteradamente a quienes piensan y son diferentes, y que ha usado la amenaza como su mejor y único argumento para amedrentar. Sin embargo, tras esa piel de espurio nacionalista, yace a flor de piel su verdadero rostro: el de fascista recalcitrante, y que hace recordar al nazismo y al repudiado Ku Klux Klan. De ahí el peligro de un dictadorzuelo que amenaza la frágil paz mundial.
Ante el peligro que “míster peluquín” representa para la preservación de la convivencia mundial en todos los órdenes conocidos, es que nació de forma espontánea una especie de unidad anti-Trump, para frenar las acciones lesivas de un demagogo que pareciera no estar completamente en sus cabales. Paradójicamente, está visto que en el mundo se está construyendo velozmente un “muro” para combatir la diarrea verbal de Donald Trump, que ya ha causado mucho daño. No creemos que este perverso mandatario haga “huesos viejos” en Washington. La repulsa es prácticamente unánime. No tardarán en llegar las consecuencias.
Bien lo declaró en alguna ocasión el insigne escritor mexicano Carlos Fuentes: “los actos de los locos en ocasiones superan a los de los hombres cuerdos”. Hoy es la mejor ocasión para comprobarlo. Lo que preocupa a millones de seres humanos en el planeta es que un demente racista como Donald Trump, con el control de armas nucleares, puede generar una hecatombe de efectos inimaginables. De esa dimensión es el peligro inminente con “míster peluquín”.
México, por su parte, parece ser el sparring favorito de Trump, y ya se resienten desde hace semanas los daños por ello. Nuestra economía —en especial el peso— ha sido severamente afectada, por la incontinencia oral y terrorismo tuitero del milloneta republicano. La alta dependencia de nuestra nación respecto a los Estados Unidos la hace particularmente frágil ante las agresiones, ofensas y amenazas del autoritario bicharraco, que ostenta desde aquel fatídico viernes el poder estadunidense.
Con un inexperto canciller, la administración peñista intentará suavizar el pernicioso impacto del infierno llamado Trump. Aunque no vemos cómo lo pueda lograr, sinceramente deseamos que tenga éxito y pueda construir una especie de dique que aminore las perversidades y locuras de “míster peluquín”, antes de que nos empiecen a llegar los miles de connacionales deportados.
@BTU15