REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 01 | 2018
   

Confabulario

Carta de amor: carta de Einstein a su hija


Rafael Martínez de la Borbolla

  Para mi amado hijo Rafael Martínez Sánchez Cid
  faro que me ilumina desde la distancia.

  “El hombre encuentra a Dios detrás de cada
  puerta que la ciencia logra abrir”.

  Albert Einstein

En una época dominada por la Internet, resulta difícil comprender la importancia intelectual, social, literaria y política de la carta. Porque, dentro de la necesidad de comunicarse con otras personas, lejanas y separadas en el espacio, la carta adquirió la más variada gama de formas literarias. La carta adquiere un carácter más universal y expresa la decisión de dar a conocer el criterio del autor sobre un tema cultural, político, social, religioso o literario. Resultan todavía más importantes, cuando están dirigidas a una persona en pena o a un miembro querido de la familia. Al escribir la carta, el personaje abre el alma como lo que es: un hombre con emociones y sentimientos íntimos.
Albert Einstein es considerado uno de los hombres más inteligentes en toda la historia de la humanidad. Su teoría de la relatividad cambió el concepto del Mundo actual. Recibe el Premio Nobel de Física, y el Instituto Einstein de Potsdam le brinda albergue profesional en la famosa torre homónima. Famosa es su imagen asomado a una ventana de este edificio expresionista para alojar instrumentos astronómicos. Entre viajes y debates sobre mecánica cuántica, la salud de Einstein decae. Diagnóstico: su corazón es demasiado grande. Quizá de ahí le venga ese aire de despiste, ternura y tristeza de ojos. 'Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán, y los franceses, que soy ciudadano del mundo; pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes, que soy judío', decía. Y los nazis alemanes dijeron. Cuando Hitler es designado canciller, Einstein reconoce que es tiempo de emigrar. Se decide por Princeton en los Estados Unidos. Así, mientras el dictador planea conquistar el mundo y se empieza a imaginar el holocausto, él verifica su más famosa fórmula, E = mc2, símbolo del siglo XX: la masa puede convertirse en energía cuantiosa si la luz colabora. Su teoría será en beneficio de toda la humanidad. A finales de 1932 cierra la puerta de su casa berlinesa y le dice a Elsa, su esposa: 'Mira bien todo. No lo verás nunca más'.
Ante todo Einstein era un ser humano con los sentimientos y emociones que nos caracterizan como especie y como todas las personas amaba a su familia, a continuación una carta del genio que le escribió a su hija Lieserl:
“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
“Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
“Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
“Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
“El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios y Dios es Amor.
“Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
“Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
“Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiese que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
“Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
“Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
“Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, ¡necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!
“Tu padre: Albert Einstein”


@rafaborbolla